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Ayer recordó que «si tenemos buenos sacerdotes, habrá más vocaciones»
Un total de 230 sacerdotes y 18 obispos participaron ayer en la toma de posesión del nuevo obispo de la diócesis de Ourense, Leonardo Lemos Montanet, en un acto religioso al que asistieron, entre otras personalidades, el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo; el presidente de la Diputación de Ourense, José Manuel Baltar; el delegado del Gobierno, Samuel Juárez; el subdelegado, Roberto Castro; el delegado de la Xunta, Rogelio Martínez; el subdelegado de Defensa, Ramón Rey, y el alcalde de Ourense, Francisco Rodríguez, así como el regidor de Santiago, Gerardo Conde Roa.
La jornada comenzó por la mañana con la presentación del obispo electo en la parroquia de A Corna, en San Cristovo de Cea, la primera que se encuentra al llegar a la diócesis desde Santiago de Compostela. Allí recibió el saludo del obispo de Tui-Vigo y se celebró un acto mariano para, a continuación, visitar Oseira; donde fue recibido por el abad. Posteriormente, a las 15.15 horas fue recibido por las autoridades, el alcalde, Francisco Rodríguez; el presidente de la Diputación, Manuel Baltar, y el subdelegado del Gobierno, Roberto Castro, en el entorno de los jardines del Padre Feijóo, una de las antiguas puertas de la ciudad; y a través de la calle Lamas Carvajal se desplazaron hasta la iglesia de Santa Eufemia y, de ahí , a la Catedral, templo al que accedieron por la escalinata de la entrada principal acompañados por la Real Banda de Gaitas de la Diputación
Importancia de la familia
La ceremonia fue presidida por el arzobispo de Santiago, Julián Barrio, y contó con la intervención del nuncio del Papa, Renzo Fratini. Previo a las palabras de Monseñor Leonardo Lemos fue el arzobispo de Santiago quien dio gracias a Dios porque «ha estado grande con nosotros y estamos alegres»; al tiempo que evidenció su confianza en que «con el mismo amor por Cristo y el mismo celo por las almas, (Montanet) llevará a cabo en los nuevos campos de acción pastoral el ministerio que hoy se le confía con la ordenación episcopal».
Leonardo Lemos reconoció que en este momento «son muchos los sentimientos que se agolpan en mi corazón», y recordó a todos los sacerdotes presentes que «necesito sentiros cerca ya que estamos unidos por unos vínculos sacramentales». «Deseo que mi casa esté siempre abierta para vosotros que lleváis el peso de los trabajos del ministerio pastoral», les dijo. Uno de sus objetivos pastorales será el Seminario y las vocaciones. En este punto señaló que «si tenemos buenos sacerdotes habrá vocaciones para la vida religiosa, misionera y monástica».
También se refirió a la importancia de la familia (la suya estaba también allí), una realidad construida en base al «amor fiel de un hombre y una mujer, abierta a la vida».




