TOLEDO
El consejero de Hacienda de Castilla-La Mancha, Arturo Romaní Sancho, y el director general de Caja Rural Castilla-La Mancha, Víctor Manuel Martín López, mantuvieron ayer su primera reunión para abordar la situación en la que se encuentra la región y ofrecer las soluciones financieras más adecuadas al respecto.
Martín López transmitió al titular de la consejería la predisposición de la entidad en prestar toda la cooperación necesaria que se requiera y en buscar fórmulas que estimulen la dinamización económica de la región.
A este respecto, el director general indicó que «Caja Rural Castilla-La Mancha seguirá mostrando al Ejecutivo regional la lealtad que siempre nos ha caracterizado, atendiendo sus iniciativas y demandas de financiación, e inyectando liquidez para promover el desarrollo de esta tierra en esta fase de contracción».
Durante la reunión se analizó el desarrollo de los diversos convenios suscritos entre la Junta y Caja Rural Castilla-La Mancha, que afectan a diversos colegios profesionales como los farmacéuticos, veterinarios o transportistas, así como la evolución de los acuerdos relativos a la financiación de las residencias de mayores, el anticipo de las subvenciones concedidas a los Centros de Formación y las operaciones de préstamo y confirming rubricadas con el Ejecutivo.




