Dice que se está «dejando la piel» para pagar a los empleados del Ayuntamiento
El alcalde de Toledo, Emiliano García-Page, respondió ayer al PP, que le ha criticado por mantener un doble discurso en el Ayuntamiento y en las Cortes de Castilla-La Mancha en relación con la aplicación de la ley del Gobierno de Rajoy que obliga a ampliar media hora la jornada laboral de los funcionarios. Dijo que está «manteniendo un criterio estrictamente de mínimos» porque le «obliga la Ley» y tiene que «adoptarla y cumplirla», y subrayó que su intención es «mantener toda la plantilla» y pagar todos los meses las nóminas, «a pesar de que a nosotros no nos pagan». También aseguró que se está «dejando la piel» para que no se vean perjudicados los derechos de los trabajadores muncipales, aunque «hoy están en la picota de la opinión pública porque la gente los considera unos privilegiados». Y fue más allá al afirmar que si adoptara «la doctrina que se está aplicando en educación o en sanidad, probablemente estarían en riesgo más de 100 puestos en el Ayuntamiento», pero que lo único que quiere es «que se valore» que están haciendo «un esfuerzo desde la discreción» y que lo que no puede «es incumplir la Ley».
Desde el PP, el portavoz de la Comisión de Sanidad del Grupo Parlamentario Popular, Carlos Velázquez, volvió a pedir explicaciones a García-Page por lo que consideran «graves contradicciones» por la enmienda presentada por los socialistas en las Cortes en contra de la ampliación de la jornada laboral a los funcionarios que el alcalde de Toledo ha aplicado en el ayuntamiento de la capital regional. «Los castellano-manchegos no tienen la culpa de que el PSOE esté totalmente desmembrado, dividido y en caída libre», advirtió, al tiempo que manifestó que «no pueden reflejar sus luchas internas en contradicciones que desconcierten a los ciudadano».




