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Expertos italianos atribuyen la copia de La Gioconda del Museo del Prado a dos discípulos de Leonardo que pintaron el retablo mayor de la catedral de Valencia*
Entre 1503 y 1510, Leonardo Da Vinci pintó «La Gioconda» y el fresco de La Batalla de Anghieri en Florencia, un discípulo suyo hizo una copia de La Mona Lisa y los pintores Fernando Llano y Fernando Yañez de la Almedina finalizaron las pinturas de las puertas del retablo del altar mayor de la catedral de Valencia. Nada de extrañar si tenemos en cuenta que nos encontrábamos en pleno Renacimiento y en dos de las diez ciudades más importantes de la época. Sin embargo, las últimas investigaciones realizadas en torno a estas pinturas señalan que todas ellas podrían estar relacionadas. «La Gioconda» es posiblemente la pintura más conocida no sólo del Renacimiento sino de toda la Historia del Arte. Un cuadro que siempre ha estado rodeado de misterio.
Los expertos del Louvre, museo al que pertenece, estiman que Leonardo Da Vinci lo pintó entre 1503 y 1506, y que la identidad de la retratada corresponde a Lisa Gherardini, esposa de Francesco del Giocondo, de ahí su nombre y que también se le conozca con el apelativo de «Mona Lisa» («Señora Lisa» en italiano).
La publicación «The Art Newspaper» sacó a la luz el pasado 1 de febrero un estudio del Museo del Prado que ha revolucionado el mundo de los expertos en la figura de Leonardo. A tenor de este informe, la copia de «La Gioconda» que posee el museo madrileño habría sido realizada al mismo tiempo que el original por un discípulo del taller de Leonardo. Hasta el momento, se pensaba que esa copia había sido hecha con posterioridad, como la docena de reproducciones que se conocen en el mundo.
La vía valenciana
Sin embargo, la restauración realizada en el cuadro ha limpiado el fondo del mismo y, en la reflectografía infrarroja que se le ha practicado, se puede comprobar que el dibujo preparatorio es similar al original. A ello hay que añadir que hasta el momento se había asumido que la tabla de madera de la copia era de roble, un material raramente utilizado en Italia y más frecuente en el Norte de Europa, pero el nuevo estudio ha señalado que se trata de nogal, madera muy usada por los artistas florentinos.
El interrogante que ahora aflora es la identidad del autor de la copia y ahí es donde aparece la relación con Valencia. Dos expertos italianos, Alessandro Vezzozi y Pietro Marini, han señalado a ABC que se trataría de un español llamado Fernando. Tan solo faltaría ponerle apellido a ese pintor, pues Leonardo tuvo en su taller a dos discípulos con ese nombre: Fernando Yáñez de la Almedina y Fernando de Llanos.
Lo curioso del caso es que ambos autores trabajaron conjuntamente en las puertas del retablo del altar mayor de la catedral de Valencia. En una de estas escenas, la que describe la llegada del Espíritu Santo, encontramos una figura femenina con un gran parecido con la famosa «Mona Lisa». De hecho, el presidente del Museo Ideal de Vinci, Andrea Vezzosi, señala a ABC que ambos pintores españoles «tienen un estilo parecido; en torno al 1508 y 1510 trabajaron en el gran retablo de la catedral de Valencia, que yo fui expresamente para hacerle fotografías y estudiarlo».
Los documentos de la catedral de Valencia señalan que en septiembre de 1506 se realizó un primer pago a Fernando de Llanos y a Fernando Yañez de la Almedina. Unos pagos que se extendieron hasta septiembre de 1510. Las fechas cuadran perfectamente.
Traslado a Valencia
Entre 1503 y 1506, periodo en el que se supone que se pintó «La Gioconda» y su copia, ambos pintores españoles trabajaban en el taller de Leonardo. A partir de entonces, se habrían marchado a Valencia (los artistas de la época se instalaban en distintas ciudades según los encargos que recibieran) para trabajar en la catedral, lugar al que habían traído el estilo de Leonardo que ahora puede contemplarse tanto en la copia del Prado como en la puertas del retablo de la catedral valenciana.
*Vea las imágenes en la edición impresa de ABC Comunidad Valenciana




