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«Debería pedir también que patronal y sindicatos se autofinancien», replica Louzán al titular de la patronal gallega
Tanto PP como PSOE replicaron ayer con dureza al presidente de los empresarios gallegos, Antonio Fontenla, que introdujo una medida como la supresión de la estructura de las diputaciones, que vinculó a casos de corrupción en toda España, entre el paquete de propuestas de los empresarios a la administración.
El primero en contestar a Fontenla fue el presidente de la Diputación de Pontevedra. Rafael Louzán exigió ayer coherencia al titular de la principal patronal gallega, Antonio Fontenla, que un día antes aconsejaba la supresión de las corporaciones provinciales para reducir el gasto de la administración pública mientras ponía en duda su buena gestión. Louzán contestó ayer a Fontenla, presidente de la Confederación de Empresarios de Galicia (CEG), instándole a que, al mismo tiempo, solicite el fin de las ayudas públicas millonarias a patronal y sindicatos que todos los años salen de las arcas de la administración, «que también supone un elevadísimo coste para las arcas públicas».
En un acto en Santiago, el organismo que preside Fontenla propuso el pasado miércoles a la Xunta un paquete de 140 medidas entre las que se incluían numerosas iniciativas para diminuir el peso de lo público en el ámbito de los servicios en favor de las empresas. Entre las mismas, estaba la de reducir el número de municipios o «reconsiderar el papel de las diputaciones, valorando la posibilidad de integrar sus servicios dentro de los correspondientes departamentos de la Xunta, incluidos los de recaudación e inspección tributaria». Así, según Fontenla, se evitaría tener que modificar la Constitución. Pero el problema radica en que, más allá de la propuesta, el presidente de la CEG ligó las corporaciones provinciales a «escándalos mayúsculos en muchos lugares de España».
Así, el presidente de la Diputación de Pontevedra sugería ayer a Fontenla que aplique su doctrina al gasto de la Xunta que apoya de forma directa la actividad de sindicatos y patronal (en 2011, fueron 1,9 millones y 800.000 euros, respectivamente). Igualmente, Louzán le echó en cara la «frivolidad» de su propuesta y le recordó que para «escándalos» está también «la propia gestión de la CEG o la del anterior presidente de la patronal española, Gerardo Díaz Ferrán, que tuvo que salir por la puerta de atrás tras hundir varias empresas y dejar en la calle a miles de trabajadores». «Yo le diría que para dar lecciones a los demás, primero hay que empezar por uno mismo. Y cuando quiera podemos hablar abiertamente de la labor y de la gestión de algunas patronales», añadía.
«Demagogia fácil»
Por su parte, el número dos del PSOE gallego, el secretario de Organización Pablo García, reprochaba también a Fontenla su «demagogia fácil» y «hacer política desde su privilegiado sillón de la CEG» mientras «desatiende lo que debe ser su prioridad, que es ayudar a los empresarios que atraviesan momentos de dificultad».
García acusó asimismo al titular de la CEG de ausentarse mientras se produce «el desmantelamiento de los sectores al que nos está abocando las políticas del Gobierno de Feijóo»: «Dada su actitud no sería de extrañar que los empresarios concluyan que quien sobra en realidad es él».




