EL alcalde de Benidorm, Agustín Navarro, «confesó» ayer lo que era un secreto a voces: la excelente relación que mantiene —«noviazgo» la definió— con la portavoz de Liberales de Benidorm, Gema Amor, cuyo apoyo ha buscado desde hace meses para evitar que el PP le desplace de la Alcaldía mediante una moción de censura. Aunque Navarro negó ayer que se plantee alcanzar un pacto de gobierno, ABC ya adelantó que Amor ha cerrado un principio de acuerdo para convertirse en teniente de alcalde de Turismo. De este modo, Gema Amor se convierte en cómplice de la situación crítica que vive el Ayuntamiento —cuya deuda de 135 millones de euros mantiene paralizados varios servicios municipales— y se cierra la puerta definitivamente a un posible regreso al PP, el partido que abandonó en 2011.



