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Feijóo replicó que la voluntad negociadora está garantizada, y aconsejó «esperar»
Pitidos, consignas, petardos. Dos mil empleados públicos en pie de guerra contra las medidas de recorte propuestas por la Xunta en la función pública tomaron San Caetano, desde el acceso trasero a la rotonda situada frente a la estación de autobuses. Representantes de los cuatro sindicatos convocantes presentaron en el registro un escrito para demandar la retirada del anteproyecto de ley diseñado para el empleo público, al entender que esta propuesta «vulnera» los derechos de negociación colectiva. «Son medidas procíclicas, y provocarán que se alargue todavía más esta crisis», explicaron.
Carmen López Santamariña, de la CIG, comentó que «estas acciones son un ataque puro, y algunos contenidos resultan anticonstitucionales»; por lo que, anticipó, «esperamos una reflexión, que vean la contestación de los trabajadores, que no están dispuestos a aceptar la proposición que nos hacen». Así, reclamó «mucha cordura» en la mesa de hoy. Ramiro Otero, de Comisiones Obreras, valoró la respuesta «más que ejemplar» de los manifestantes que se citaron «en esta convocatoria de urgencia». «Núñez Feijóo se tiene que replantear lo que nos propone, porque es un atentado continuo contra el empleado público, pero también contra el estado del bienestar; hablamos de la enseñanza o la medicina», apuntó, con gesto contumaz.
José Francisco Méndez, de CSI-F, dejó caer la posibilidad de una huelga, «porque tal y como avanzan las cosas, nada es descartable». Asimismo, arremetió contra las iniciativas de la patronal gallega, «que pide reflexionar sobre suprimir servicios públicos prescindibles o privatizar los que tengan un coste desproporcionado. Quieren llevar los servicios públicos a como está la construcción, y no lo consentiremos», alegó. José Vázquez, de UGT, avanzó que de confirmarse «estrategias» en materia retributiva con la aprobación en marzo de los presupuestos generales, «habrá una contestación, pero en toda España». De momento, en Galicia el próximo jueves 16 habrá concentraciones en todas las comarcas y el 23 más movilizaciones en las siete principales ciudades. También hoy, coincidiendo con la celebración de la citada mesa general en la Egap.
Feijóo: «Hay que negociar»
En la rueda de prensa posterior a la reunión semanal de su gabinete, el presidente gallego se mostró convencido de que, pese a las protestas y amenazas de huelga, habrá sindicatos que estén evaluando ahora «sentarse por primera vez a dialogar y conocer cuáles son las propuestas alternativas; y la propuesta alternativa a un texto es la modificación del texto; la propuesta alternativa es negociar, no levantarse y negar la negociación», matizó. Confió en que tras una primera reacción de rechazo, se produzcan «otras». «Pretendemos finalizar la legislatura sin reducir las retribuciones de los empleados públicos, que los sueldos ya se redujeron bastante por decisiones ajenas a la comunidad». Recordó que «Valencia no fue capaz, Cataluña no fue capaz, y Castilla La Mancha no fue capaz; vamos a ver si nosotros somos capaces de que en Galicia no disminuyan las retribuciones de los empleados públicos, porque si se logra este reto, se habrá hecho un buen servicio público para las 90.000 familias vinculadas con un empleo en este sector», mantuvo desde la sala.
En la práctica, el paquete de medidas no toca los sueldos en sí, sino los complementos. «Comprendemos perfectamente que a nadie le agrada que le modifiquen las condiciones de trabajo que se concretaron en momentos de bonanza económica», subrayó Alberto Núñez Feijóo, mientras los cánticos continuaban en el exterior del complejo administrativo, con fuertes medidas de seguridad y una importante presencia policial. «La negociación continúa, con un plazo de alegaciones ampliado», concretó el jefe del ejecutivo autonómico, en un intento por atemperar los ánimos.
El lunes se reunirá con el presidente de la Fegamp, José Manuel Rey. «Hay ayuntamientos que hacen EREs (expedientes de regulación de empleo) o manifiestan dificultades para poder hacer frente al pago de las nóminas correspondientes», concluyó ayer Feijóo.




