Los alimentos y juguetes no paran de llegar a Caja Rural de Castilla-La Mancha, que esta navidad puso en marcha la IV Campaña Solidaria para ayudar a Cáritas Diocesana, por lo que ayer la entidad financiera ha hecho entrega de unos 1.500 kilos más de comida al organismo de la Iglesia. «Este año se está alargando la campaña porque no dejan de llegar remesas», dijo el presidente de Caja Rural de Castilla-La Mancha, Andrés Gómez Mora, tras la entrega de los alimentos, entre los que hay legumbres, leche, azúcar, cacao, galletas, café, pasta y aceite.
El presidente de la entidad castellanomanchega aseguró que «incluso ya hay preparada otra nueva entrega», por lo que agradeció la «generosidad de muchas empresas» y de la plantilla de Caja Rural, que se están «volcando» en la recogida de alimentos. Asimismo, animó al empresariado toledano a que se sume a la nueva iniciativa «Empresas con corazón» que ha puesto en marcha Cáritas para intentar aminorar la «sangría de necesidad», lamentó Gómez Mora.La directora de Cáritas Diocesana de Toledo, Marisa Martínez, declaró que en los últimos años este organismo católico de caridad está siendo «referencia nacional para atender a los más desfavorecidos» y que la crisis está provocando un aumento de las familias que solicitan su ayuda.




