Un juez de San Diego ha desestimado la demanda contra el parque acuático SeaWorld que presentó el lunes la organización Peta. Los animalistas argumentaban que las orcas eran tratadas como esclavas, violando la de la Constitución estadounidense.
El juez encargado de dirimir la cuestión, tras una hora de sesiones, falló que la 13ª Enmienda, que abolió la «esclavitud o la servidumbre involuntaria» se aplica solo a los seres humanos.
Peta actuaba en nombre de cinco orcas: tres del parque SeaWorld en San Diego y otras dos de su par en Orlando.
El portavoz de Peta, David Perle, aseguró que la decisión de la justicia supone un primer paso hacia «el inevitable día en que todos los animales sean libres de divertir a los humanos» y prometió más acciones para liberar a los cetáceos.
Los demandados, en cambio, saludaron la decisión del juez y afirmaron que el caso suponía «una pérdida del valioso tiempo de la corte y del dinero de los contribuyentes», comentó el portavoz de SeaWorld, David Koontz.

