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El Príncipe Enrique es ya uno de los pocos militares británicos capaces de pilotar un helicóptero de ataque Apache, y está listo para ser movilizado a Afganistán tras pasar al estado conocido en el argot castrense como «preparación al combate limitada». Tras completar con éxito un duro periodo de formación de 18 meses, el hermano del Duque de Cambridge solo tendría que completar un breve proceso antes del despliegue para volver a Afganistán, un hecho que podría producirse en los próximos seis a doce meses, según las fuentes de Defensa citadas por la prensa británica.
Se unirá a la unidad que más bajas ha causado en la insurgencia afgana
Enrique se incorporaría así al Escuadrón 662 del Tercer Regimiento del Cuerpo Aéreo del Ejército, la unidad con mayor ratio de bajas en el enemigo de todo el contingente británico en el país asiático. Los Apache llevan siempre una pareja como tripulación, y son pilotados en realidad por el oficial que se sienta detrás. La posición de Enrique es la de ser piloto delantero, es decir, el hombre con el dedo en el gatillo.
Su misión exige ser capaz de realizar cuatro tareas de forma simultánea: navegar, volar, comunicar y disparar. Y debe controlar más de 250 botones o pilotos dispuestos en la cabina frontal del Apache, un arma mortífera diseñada exclusivamente para causar bajas en el enemigo, de día y de noche, equipada con un cañón de 30mm., cohetes y misiles Hellfire guiados por láser. El joven Príncipe será el encargado de identificar los blancos en los sistemas de localización, valorar los riesgos de causar bajas civiles y, en su caso, accionar los sistemas armamentísticos de la aeronave. Cada helicóptero cuesta más de 40 millones de euros.
Fiasco mediático en 2008
Enrique ya combatió durante diez semanas en Afganistán en 2008, en una unidad de infantería, pero su despliegue quedó truncado cuando el embargo mundial sobre su presencia en el frente fue vulnerado por una pequeña publicación «rosa» australiana. El gobierno británico decidió repatriarle antes de completar su misión por el riesgo de constituir un atractivo blanco para la insurgencia. «Podría ser enviado allí de nuevo en seis a doce meses, y los medios de sen responsables con esto», advierte una fuente de Defensa no identificada en el diario «The Guardian».
El número tres en la sucesión al trono de Isabel II tendría así la oportunidad de sacudirse la fama de juerguista y poco serio, y de cumplir su sueño de completar su formación militar, una estructura en la que ha llegado a la edad madura. «A quien no le guste el Ejército está loco», dijo en una entrevista reciente.
Por primera vez, dos herederos al trono estarán desplegados con el Ejército
Según explica una fuente de la Casa Real citada por «The Daily Telegraph», se ha establecido una competición entre los dos hermanos. «El Príncipe Guillermo le dice a su hermano que tiene que volar una lavadora, porque los helicópteros Sea King [de búsqueda y rescate] son como un viejo pero seguro caballo de carga. Enrique le dice a Guillermo que lo suyo es como pilotar en un videojuego, porque el Apache es ágil, veloz y sofisticado», indica la fuente.








