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Un jugador de fútbol en Vélez Málaga aseguraba haber rechazado ofertas del Arsenal o Independiente. Pero a sus 24 años, y tras tantos aires, escondía un depredador sexual
«Rechazó jugar el Torneo Apertura de Argentina tras no aceptar una cesión al gran Independiente por parte del Cristal Palace. También estaban interesados en sus servicios el Racing de Avellaneda y Arsenal». Esta es la biografía imaginaria que se puede encontrar en internet de un futbolista central de medio pelo, que se daba ínfulas de «crack» y que llevaba una doble vida. Jugador de un equipo de barrio del municipio de Vélez-Málaga, a sus 24 años de edad ha ingresado en prisión como supuesto autor de seis agresiones sexuales a jóvenes de este municipio malagueño.
Pocos en su club atisbaban a imaginar la magnitud de la ausencia. «Sabíamos que había sido detenido, pero pensábamos que había sido por un problema con la novia», explicaba perplejo un miembro del equipo, quien añadió que «llamé a su madre para interesarme por la situación y si iba a continuar jugando y me dijo que no me preocupase, que todo iba bien».
Los que han compartido vestuario con él dicen que es un buen chico, «muy amable». Una definición antagónica a la que ayer trazaba la Comisaría Provincial de Málaga en el comunicado en el que informaba de su detención y que es más próxima a la del depredador: «actuaba de noche y seleccionaba a mujeres jóvenes, a las que seguía y agredía sexualmente en la vía pública o en las cercanías de sus domicilios».
Las citadas fuentes policiales explicaron que una denuncia interpuesta la pasada semana aportó a los investigadores «detalles claves» para esclarecer el caso, y es que la persona que acompañó a una víctima a denunciar una de estas agresiones manifestó a los agentes que una de las características que esta mujer había reconocido del agresor coincidía con la de un hombre al que él mismo conocía.
A partir de esa información, las averiguaciones del grupo de la Policía Judicial condujeron hasta la identificación del presunto agresor y su detención.
Una mujer logró zafarse
La investigación se inició en abril de 2011, a raíz de la denuncia de una mujer, que relató que cuando caminaba sola por una calle de Vélez-Málaga notó que alguien la seguía e, instantes después, un hombre la abordó por la espalda, la asió del cuello y la tiró al suelo para intentar besarla, aunque finalmente consiguió zafarse del agresor.
La Policía Nacional recibió un total de seis denuncias de personas que habían sufrido hechos similares y en todas ellas se repetía el patrón de agresiones rápidas, de noche, en la vía pública, con un seguimiento previo y contra mujeres jóvenes.
El joven futbolista también trabajaba como monitor en unas instalaciones deportivas municipales, por lo que se investiga si en era en este lugar donde fijaba a algunos de sus objetivos. El personal de las mismas prefirió guardar silencio ayer y, aunque desconocían el motivo exacto de su ausencia del monitor, la similitud con los datos facilitados por la Comisaría Provincial disipó cualquiera de sus dudas.
El arrestado se encuentra en prisión, mientras los investigadores continúan haciendo pesquisas por si estuviese detrás de otras agresiones.




