La cadena británica instruye a sus periodistas a no «prejuzgar» el extremismo de Abu Qatada
Un responsable del servicio informativo de la BBC instruyó este martes a los periodistas de la cadena a evitar el calificativo de «extremista» a la hora de referirse a Abu Qatada, el clérigo yihadista considerado como «mano derecha de Bin Laden en Europa» por la Audiencia Nacional española que fue puesto anteayer en libertad bajo fianza por la Justicia británica.
Este jordano de 51 años y padre de cinco hijos recibió el asilo político en el Reino Unido en 1993 y, desde entonces, representa un incómodo engorro judicial y diplomático para las autoridades, además de una «grave amenaza para la seguridad», según reconocían esta misma semana sus propios abogados defensores en el juicio sobre su posible extradición a Jordania, su país natal.
Qatada lleva encarcelado casi siete años en suelo británico, y el gobierno sueña con su extradición a Jordania para sacar así del país a quien consideran una «seria amenaza para nuestra seguridad», según insistió ayer la ministra de Interior, Theresa May. Pero, el pasado lunes, un juez decidió rechazar su extradición ante el riesgo de que la Justicia jordana pueda emplear pruebas obtenidas mediante tortura. Como resultado de este fallo, que recoge una sentencia sobre el caso del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, el clérigo yihadista podrá volver a su casa en lso próximos días, donde deberá llevar una pulsera electrónica.
Qatada podría ser puesto en libertad sin cargos
La situación del clérigo ha llevado a la BBC a aclarar la terminología adecuada para referirse a un hombre que fue una referencia intelectual clave para terroristas como Mohamed Atta, responsable del 11-S, Rachid Ramda, encarcelado en Francia por querer atentar contra el metro de París en 1995, o Abu Dahdah, un viejo conocido de las autoridades españolas por ser el responsable de la primera red yihadista asentada en España. Según las indicaciones ofrecidas en la reunión de las 9 de la mañana de ayer en la BBC, cabe caracterizarle como «radical» pero no como «extremista»: «Extremista implica un juicio de valor», explicó un responsable, según la información de «The Daily Telegraph».
La decisión ha sido criticada ya por Quillian, un «think-tank» de vigilancia del extremismo, que han acusado a la BBC de «parálisis progresista». «Un radical es alguien que se sale de la norma. Un extremista es alguien que promueve opiniones y acciones extremas, como matar inocentes», ha dicho Maajid Nawaz, miembro de esta organización especializada en extremismo islamista.






