En el PSOE madrileño siguen deshojando la margarita sobre la sucesión de su secretario general, Tomás Gómez. Los críticos con su gestión estudian plantear un candidato alternativo en el próximo congreso regional del 2 y 4 de marzo, pero aún no se ha adelantado el nombre del posible rival. Varios nombres han salido a la luz, sin que ninguno haya confirmado su intención de presentarse, y alguno incluso lo haya negado. Ayer mismo lo hizo Jaime Lissavetzky, ahora de nuevo en la ejecutiva federal y casi igualado en porcentaje de votos con Gómez en el «congresillo» de hace unos días en Alcalá de Henares, que, sin embargo, ayer fue tajante al afirmar que «estoy muy satisfecho siendo portavoz socialista en el Ayuntamiento de Madrid y no tengo en mis planes ser ni intentar ser secretario general del PSM y punto y final», ha declarado.
José Quintana, portavoz adjunto del PSOE en la Asamblea de Madrid y afín a Gómez, sugirió que quienes quieran una candidatura alternativa digan quién podría encabezarla para así acabar con «esta especie de “pasarela Cibeles”».
A su juicio, ahora el Partido Socialista de Madrid ya tiene «un líder sólido, estable y sobre todo, que a día de hoy, tiene la mayoría del PSM» y que es, a su juicio, «una referencia de liderazgo a nivel regional y nacional».
Por su parte, el ex alcalde de Getafe, Pedro Castro, fue crítico con Gómez y sus resultados electorales: «Nunca hemos estado más lejos de la Puerta del Sol que desde que estamos en Callao». Está «seguro», dijo, de que habrá una alternativa, sobre cuya identidad ahora se reflexiona.
Los socialistas madrileños pueden presentar candidaturas hasta el mismo día en que se inicie el congreso regional, el 2 de marzo. Mañana jueves comienzan a elegirse los 962 delegados que acudirán a este encuentro, y en distintos sectores socialistas se explica que aunque no es obligatorio, resulta conveniente que los delegados ya sepan cuál será el escenario del Congreso, y si habrá o no lista alternativa al actual secretario general de los socialistas madrileños.



