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Un informe asegura que el 20% de la familias, alrededor de 3,5 millones, puede permitirse este tipo de compras
Líderes europeos en tasa de pobreza y con una clase media encogida y difuminada al contraluz de un futuro incierto, cualquiera podría pensar que España no es país para darse un buen capricho. Sin embargo, el mercado del lujo personal (que incluye a subsectores como moda, accesorios, cosmética, relojería o joyería) movió en 2011 alrededor de 5.000 millones de euros en nuestro país, según un estudio del IE Businnes School, que revela que el 20% de las familias (aproximadamente 3,5 millones) puede permitirse comprar regularmente productos «premium». Según el informe, este tipo de productos son aquellos que presentan un precio tres veces mayor al coste medio de los productos de su categoría.
En todo caso, el «Observatorio del Mercado Premium y de Productos de Prestigio de IE y MasterCard» distingue varios tipos de consumidores de productos de lujo. Por una lado estarían las 530.000 familias de «mayores ingresos», divididas en dos subgrupos: las que ingresan más de 100.000 euros al año (unas 390.000, que el estudio denomina como «prósperas clases medias») y aquellas con activos financieros, sin contar vivienda, valorados en más de 750.000 euros (otras 140.000).
Este último subgrupo es el que más gasta al año en productos de lujo personal, entre 10.000 y 12.000 euros, con lo que concentra cerca de la mitad del mercado doméstico. Relojería y joyería suman el 35% del gasto de los más ricos. Mientras, la «próspera clase media» acapara el 25 % del mercado del lujo, y presenta un gasto medio anual de entre 2.000 y 2.500 euros, de los que el 60 % corresponde a moda y accesorios.
Un peldaño más abajo en la escalerilla del lujo estarían los 2,8 millones de «familias aspiracionales», coningresos de entre 45.000 y 100.000 euros, y que participan en el mercado del lujo sólo de forma esporádica. Aunque el gasto medio por familia es inferior a los 500 euros al año, este grupo representa casi el 30% del valor del mercado doméstico. Sus productos preferidos son cosmética y accesorios.
En todo caso, el sector en España no solo vive del consumo interno. De las ventas totales, el 30 % corresponde a compras de turistas extranjeros. Las buenas previsiones de llegada de visitantes a España durante 2012, el crecimiento del turismo procedente de países asiáticos y la posible debilidad del euro frente al dólar, el yen o el yuan, indican que este porcentaje crecerá a lo largo del ejercicio, añade el informe.






