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Asesina a su compañero de piso por «borracho» y lo mete en el frigorífico para comérselo

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Un joven de Murcia se enfrenta a una condena de 24 años tras acabar con la vida de otro hombre y profanar su cadáver

Día 07/02/2012 - 17.52h

Alejandro M.A., acusado de haber asesinado a su compañero de piso y profanar su cadáver en septiembre de 2008 en Bullas (Murcia), ha alegado este martes, en la primera sesión del juicio oral que se celebra con Jurado Popular, que lo mató por la vida de "borracho" que llevaba y también porque le recordaba a su padre, una persona que, según ha desvelado, abusó sexualmente, con el consentimiento de su madre, desde su infancia y le propinó palizas. Asimismo, ha afirmado que el cadáver lo metió en el frigorífico para comérselo.


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Tras mostrarse arrepentido por lo que hizo, ha dejado claro que lo volvería a hacer si en cualquier otro momento una persona se comporta "de esa misma manera, que se 'meaba' en la cama y se emborrachaba". No obstante, ha manifestado que le hubiera gustado que la víctima fuera su padre, al que odia "hasta el morir".

Escoltado por tres agentes de la Policía Nacional, considera que su comportamiento "no es propio de una persona que sea normal", aunque ha declinado llamarse a sí mismo "loco". Motivo éste por el que ha asegurado que está "pidiendo a gritos" un médico que le pueda atender.

Precisamente, ha sido su estado de enajenación mental el que ha alegado la defensa para pedir su internamiento en un centro psiquiátrico para poder así recibir la atención que, según ha reprobado, nunca ha tenido.

El fiscal considera que los hechos son constitutivos de un delito de asesinato, por el que pide una pena de 24 años de prisión; así como profanación de cadáver, por el que procede imponer cinco meses de cárcel; y de resistencia a los agentes de la autoridad, por el que pide un año de prisión.

Según las conclusiones provisionales del fiscal, el acusado, tras un permiso carcelario, acudió a la vivienda de la víctima en Bullas y comenzó una discusión. Comenzó a propinar a la víctima puñetazos por todo el cuerpo hasta hacerlo caer en un sillón del salón, lo que aprovechó para volver a golpearlo de nuevo en la cabeza con un palo de atizar el fuego repetidamente dejándolo aturdido, mientras le preguntaba si quería morir lento o rápido.

Lo metió en una tinaja

Tras golpearlo fuertemente en la nunca, lo llevó a su dormitorio le ató de manos y pies y le siguió pegando y después lo llevó al baño donde lo lavó, pero como insistía en acostarse lo empujó hacia el salón, donde lo volvió a golpear con un palo en la cabeza hasta que cayó al suelo.

Después cogió un cuchillo de cocina y le cortó el cuello con la clara intención, según Fiscalía, de seccionarle la aorta, pero al comprobar que seguía vivo le clavó un destornillador primero en el pulmón y luego en el pecho, pero como no moría le clavó el cuchillo en la barriga, finalmente le puso las manos en la garganta y luego en el pie hasta que dejó de respirar.

A continuación se aseó y se llevó el cuerpo de la víctima a la cocina y lo colocó en el frigorífico, pero como no cabía lo ató con una cuerda. Posteriormente, limpió la vivienda y sacó el cuerpo de la nevera, le cortó con unas tijeras de podar el dedo meñique, que metió en el congelador, envolvió el cuerpo hasta bajarlo al sótano, ponerlo en la primera tinaja que encontró y taparlo.

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