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Entre pagar intereses y amortizaciones, el Gobierno regional se gastará este año 424 millones de euros
La deuda de las administraciones públicas tiene un coste directo en el bolsillo de los ciudadanos, que no es visible, pero que existe. Parte de los impuestos que se pagan tienen que ir destinados a amortizar deuda y a pagar los intereses que genera. A más deuda, más impuestos que se van en tener que pagarla.
En ragón, y eso que no está entre las Autonomías más endeudadas, el Gobierno regional tendrá que pagar este año 170 millones de euros por gastos financieros generados por la deuda acumulada durante años, especialmente durante la anterior legislatura, que fue cuando se disparó. En 2007, entre títulos de deuda pública y préstamos firmados con entidades de crédito, el endeudamiento del Gobierno aragonés ascendía a 1.136 millones de euros, pero ahora se acerca ya a los 3.400. Y se prevé que a finales de este año llegue a los 3.940 millones de euros, pese a las medidas anunciadas de control del déficit y del endeudamiento.
Las emisiones de deuda pública y los créditos hay que devolverlos y, además, pagar intereses por ellos. Este año, al Gobierno aragonés se le irán unos 170 millones de euros en pagar intereses. Salen a 130 euros por cada aragonés. Y la cifra no incluye lo que el Gobierno autónomo dedicará este año a amortizar parte de su abultada deuda. Este 2012, el Ejecutivo regional pagará 192,74 millones de euros para devolver préstamos que tiene suscritos con entidades de crédito, y otros 60,8 millones de euros en saldar títulos de deuda pública.
En total, por tanto, unos 254 millones de euros en amortizaciones, que se añaden a los 170 millones de pago de intereses. Sumados los dos conceptos, el Gobierno de Aragón desembolsará este año por su deuda 424 millones de euros, a razón de unos 320 euros por cada aragonés. A una familia media de tres miembros le sale por mil euros en números redondos. Y esto es solo por la deuda de la Comunidad autónoma, así que añádale a eso la parte proporcional que le toque por la deuda del Estado, más la que le corresponda por el ayuntamiento del municipio en el que resida. Para hacerse una idea de la dimensión del coste de la deuda, baste una comparación: entre pagar intereses y amortizaciones, el Gobierno aragonés gastará este año más del doble que lo que dedicará a invertir en infraestructuras en la región, que no llegará a los 200 millones de euros.
Cuando acabe el año, el Gobierno aragonés prevé que su endeudamiento suponga ya el 11,4 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB) de la región. Y entre el endeudamiento que sigue vivo y el que se suscribirá de nuevas durante este 2012, queda por delante un largo horizonte de años con altos gastos financieros y de amortizaciones.
Y es que, como se ha apuntado, este 2012 se prevé terminar con un endeudamiento de la Comunidad autónoma de 4.000 millones de euros en números redondos, a razón de casi 3.000 euros por aragonés que estarán pendientes de devolver y que, por tanto, seguirán generando durante años más gastos financieros y pagos de amortizaciones.
Tipología de la deuda
De la deuda acumulada hasta ahora por la Comunidad autónoma, poco más de la mitad está concertada a tipo de interés fijo, y el resto a interés variable. Por tipología del endeudamiento, casi el 70 por ciento corresponde a préstamos, y el resto a títulos de deuda pública que ha ido emitiendo el Gobierno aragonés. En volumen de endeudamiento, Aragón está a mitad de la tabla de entre todas las comunidades autónoma.
El problema, como ocurre de forma generalizada en el panorama nacional, es que el endeudamiento se ha disparado a la par que lo ha hecho la crisis económica, el consiguiente aumento del paro y la paralela merma en recaudación de impuestos. Se ha producido una espiral de gasto público y, cuando la crisis ha hecho caer los ingresos tributarios, eso ha desencadenado más déficit y más deuda. Y ésta, a su vez, genera más costes en tiempos de menos recursos.




