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Probablemente, la alargadísima y maravillosa sombra de los Beach Boys (grupo trascendental en la historia del rock and roll, a la altura de los Beatles, pese a quien pese) de los que eran amigos, colaboradores y hasta maestros, ha inmpedido que se hiciera justicia con sus paisanos Jan & Dean, una pareja de felices rubicundos que surcaron las olas de la música surf antes incluso de que lo hiciera el grupo de los hermanos Wilson.
Su trabajo en el estudio (Jan Berry era un auténtico genio de los botones) dio bastantes zancadas en la definición del rock, y en sus canciones, joyas de menos de tres minutos se encontraba todo el imaginario de los adolescentes de finales de los 50 y primeros 60. Chicas, chicos, playas, coches, fiestas, algo de rebeldía, velocidad, vértigo.
Los rubiales californianos se conocieron en el instituto
No habían llegado los años 60 y el grupo se manejaba mejor que bien en ese peculiar y divertidísimo género que es el doo wop, registrando títulos fantásticos, generalmente, versiones, como «Get a Job», «Hushabye» y «Short Shorts». Hasta ahí, todo normal.
Pero un buen día, un colega de los chicos les contó una historia de una bailarina de streep-tease con la que estaba saliendo, una mujer superdotada, según se cuenta. Y a Jan y Dean no se les ocurrió otra cosa que escribirle una canción a la señorita , con el título de «Jenny Lee» («The Bazoom Girl»). Fue un exitazo, y una nueva demostración de la innovadora manera que el dúo tenía de tratar los juegos vocales, los ecos y el delay.
Amigos de los Wilson
Era el año 1958. Los Barones se disolvieron, Dean se fue a la mili y al volver Jan le propuso seguir juntos, ya como Jan & Dean. Y llegó pronto el primero de sus éxitos, la maravillosa «Baby Talk», al que seguiría, ya en el 63, «Linda». Fue en esa época cuando empezaron a compartir escenario con los Beach Boys, y la empatía entre Jan y Brian Wilson fue inmediata, hasta el punto de que el líder de los Beach Boys le pasó al dúo una canción que no conseguía acabar: «Surf city», publicada en marzo del 63 y único número 1 de Jan & Dean a lo largo de suc carrera. Luego llegaron «Honolulu Lulu», «Dead Man's Curve» («La curva del hombre muerto», esa gran leyenda urbana), entre otras.
En esos días Jan le dio unos cuantos cursillos intensivos a Brian Wilson, convenciéndole de que había algo más que surf y chicas, y que su música podía y debía expandirse. Compartían incluso los músicos de sesión y los frutos de esta amistad no tardaron en llegar con la grabación de dos obras maestras de los Beach Boys: «Pet Sounds» y «SMiLE».
Berry tampoco se quedó atrás y grabó uno de los títulos más curiosos de la historia de la música pop: el álbum instrumental «Pop Symphony No. 1». Pero la carrera de Jan & Dean terminaría en abril de 1966 de forma dramática, cuando Jan Berry sufrió un gravísimo accidente de tráfico cuando conducía su precioso Corvette. Se cuenta que Jan, antes de ser rescatado por la Policía, pensaba que había muerto. Quedó totalmente malherido e incapacitado y el grupo desapareció. Pero nadie puede quitarles el derecho de haber vivido y cantado en la cresta de la ola.



