En Vídeo
En imágenes
Poco más de una semana después de la asamblea que decidió la continuidad de Guillerme Vázquez al frente de la formación y la designación de Francisco Jorquera como candidato a la Xunta, la Unión do Povo Galego (UPG), formación mayoritaria en el BNG, se cobró una nueva pieza. Se trata de la portavocía parlamentaria, que hasta en las últimas legislaturas venía desempeñando el líder del principal sector crítico a la UPG, Carlos Aymerich, y que a partir de ahora desempeñará la diputada Ana Pontón, encuadrada en la corriente predominante en la coalición nacionalista. El propio Guillerme Vázquez era el encargado de formalizar el anuncio, resaltando que fue el propio Aymerich el que pidió «desarrollar otro tipo de responsabilidades a nivel parlamentario». Pero la marcha del líder de Máis Galiza se produce después de que prosperase una moción en la asamblea que impide al líder de cualquiera de las tendencias del BNG ocupar al mismo tiempo un cargo institucional. Además, el BNG retrasa hasta la próxima semana la asignación de responsabilidades en la Ejecutiva, tras la petición del Encontro Irmandiño de Beiras de aplazarla hasta después de su asamblea, el domingo.




