El ATC se construirá a unos tres kilómetros del núcleo urbano de Villar de Cañas. Tendrá una extensión aproximada de 13 hectáreas que servirán para almacenar en seco tanto el combustible gastado como los residuos de alta actividad vitrificados mediante un seguro complejo de bóvedas y almacenes de hormigón reforzado.
Hay que sumar la construcción del Centro Tecnológico y del parque empresarial, que convertirán a Villar de Cañas en uno de los centros mundiales de investigación en materia nuclear. La seguridad, según todos los informes de los profesionales en energía nuclear, es máxima.




