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Cuando el Tribunal Supremo permitió en 2010 que las empresas pudieran realizar donaciones sin límites a las campañas políticas, Barack Obama dijo que la decisión era un «golpe a la democracia». En plena batalla electoral, se ha revelelado como la principal amenaza contra su candidatura.
El presidente de Estados Unidos, con la nominación republicana asegurada y un equipo bien consolidado que batió récords de recaudación hace cuatro años, es una máquina de hacer dinero. Solo con las donaciones de los particulares, ha recaudado más de 120 millones de dólares. Más que Romney, Gingrich, Santorum y Paul, los cuatro republicanos que se mantienen en la lucha, juntos.
Pero Romney, llamado a enfrentarse a Obama pese a los recelos del ala más conservador del Partido Republicano, cuenta con otra baza. Es el republicano que más ha recaudado por donaciones ciudadanas -53 millones de dólares-, aquellas que están limitadas a un máximo de 2.500 dólares. Pero es también el que cuenta con el súper PAC -comité de acción política- más potente. Su grupo de apoyo, «Restaurar nuestro futuro», suma más de 30 millones por los 4 de «Prioridades de Estados Unidos», favorable a Obama.
Los PAC son plataformas de apoyo a las campañas
El grupo afín a Romney está dirigido por Rick Tayler, uno de sus asesores en las primarias de 2008. El propio Tayler ha reconocido que conoce al exgobernador de Massachusetts desde hace doce años y puede «llevar la campaña sin necesidad de coordinarla con la de Romney».
«Si lo analizamos desde el punto de vista más sencillo, el papel de los súper PAC ha sido fantástico para aquellos candidatos que en el pasado se habrían visto obligados a abandonar por falta de recursos», señala a Reuters Anthony corrado, especialista en financiación de campañas.
La campaña más sucia gracias al apoyo financiero
Solo así se mantiene en pie el insurgente Gingrich, instigador de la campaña más sucia de la historia. Hasta el 92% de los anuncios emitidos en Florida, escenario de una victoria clara de Romney, fueron negativos. La ofensiva que inició Gingrich tras perder en Iowa, el primer estado en juego, dieron pie a ello.
Solo con una respuesta similar ha logrado Romney volver a liderar todas las encuestas. Aunque por el camino se está dejando su credibilidad. A la mayoría de los estadounidenses, un 52%, el exgobernador de Massachusetts les gusta menos cuanto más saben de él. Y una última encuesta de la cadena ABC da por ganador a Obama, nueve puntos por delante de Romney. Un sondeo que sonríe al presidente de EE.UU. después de meses por detrás del candidato mormón.
La gran baza de los republicanos es también su mayor enemigo. Por ahora.










