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La reunión terminó sin acuerdo y con un nuevo aplazamiento al día de hoy
La crucial reunión que mantuvieron ayer por la tarde el primer ministro griego, Lukas Papadimos, y los principales líderes políticos del país sobre las medidas austeridad que exige la comunidad internacional a Grecia a cambio de más ayuda financiera, terminó ayer sin acuerdo y con un nuevo aplazamiento al día de hoy. Los tres partidos de la coalición de unidad nacional —socialista, conservador y de extrema derecha— tienen de plazo hasta hoy para contestar a Papadimos si finalmente aceptan los recortes y reformas exigidos por la llamada troika internacional —compuesta por representantes del Banco Central Europeo, del Fondo Monetario Internacional y de la Comisión Europea— a cambio del segundo rescate de la deuda griega.
El gabinete del primer ministro heleno informó ayer de que el Gobierno se ha puesto al menos de acuerdo en los puntos básicos de la negociación: las medidas a tomar en 2012 para reducir el gasto público en un 1,5% del PIB; mantener la viabilidad de las pensiones auxiliares; hacer frente al problema de la productividad con medidas como la reducción de los costes salariales, que favorecerían a su vez el empleo y la actividad económica; la refinanciación de los bancos mejorando, por un lado, los intereses públicos y, por otro, su autonomía empresarial.
Hasta ahora, la troika exigía a Papadimos un bloque de medidas por valor del 2% del PIB griego, que suponen para el sector público el despido de 150.000 funcionarios y empleados estatales hasta 2015, el cierre de empresas nacionales y recortes en Sanidad y Defensa. Al sector privado se le exigía a su vez la reducción del 25% del salario mínimo, y la eliminación de pagas extras y convenios colectivos.






