En Vídeo
En imágenes
En la prueba reina del atletismo triunfan atletas cada vez más jóvenes
Mientras la vela deportiva de Haile Gebrselassie comienza a apagarse, los aspirantes a héroes del Olimpo de la larga distancia se suceden. Muchos de ellos, apenas adolescentes.
«La tendencia actual es que la mayoría de los maratonianos sean directamente veinteañeros sin experiencia previa, como era usual antes, en los 10.000 metros o en carreras campo a través», cuenta a ABC Sansom Katam, quien ejerce de entrenador jefe en el equipo de la Policía keniana, el principal club de atletismo del país.
Para muestra, un botón (deportivo). De las 50 mejores marcas de maratón el pasado año, 39 de ellas fueron logradas por atletas menores de treinta años (Gebrselassie comenzó a correr la reina de la larga distancia con más de tres décadas en su haber). De igual modo, a finales del pasado mes de enero, en Dubái (el circuito con menos desnivel del mundo), el etíope Ayele Abshero asombró al mundo con una marca de 2:04.23, cuarta mejor de la historia. Una mera estadística si no fuera porque el atleta, de solo 21 años, corría en Dubái el primer maratón de su vida.
«El relevo generacional está más que garantizado con nombres como Patrick Makau (26 años), Erick Ndiema (19) o Matebo Omari (22)», destaca Katam.
Eso sí, la tendencia no es del todo nueva. Con tan solo 15 años, el keniano Samuel Wanjiru viajó a Japón para impulsar su carrera y convertirse en el discípulo adelantado del mítico entrenador Koichi Morishita. Solo seis años más tarde, lograba el oro en los Juegos Olímpicos de Pekín. Y solo tres después de la gloria olímpica, se arrojaba al vacío desde un balcón.
«El mayor problema es que estos atletas tan jóvenes sepan gestionar su propio éxito. La preparación psicológica debe ser casi tan importante como la física —asegura el entrenador keniano— A fin de cuentas, son solo adolescentes».





