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«Todo lo relacionado con Leonardo da Vinci se convierte en algo extraordinario. La gente se apasiona porque es un artista total y único». Así justificaba, entrevistado por ABC, el mayor experto de Leonardo, el profesor Pietro Marani, la enorme expectación que hoy rodea al maestro del Renacimiento. Los descubrimientos tras su restauración en la copia del Museo del Prado, que estudiosos italianos, como Pietro Marani, atribuyen a un discípulo español, forma parte de ese entusiasmo sin precedentes que actualmente suscita Leonardo en ciudades como Londres, Berlín, Turín, París y Japón, donde es gran protagonista de diversas exposiciones, además de Madrid, cuyo descubrimiento ha tenido eco en todo el mundo. Se trata de una popularidad que dura cinco siglos. El diario «La Repubblica» le dedica la portada de su revista semanal, con el título «Leonardo superstar», para explicar ese reconocimiento universal y el misterio de una inteligencia superior, que «todavía hoy va delante de la nuestra».
Leonardo, nacido en Vinci (1492), murió en Ambois (1519), donde pasó los tres últimos años de su vida, invitado a la Corte por su gran admirador Francisco I de Francia, que lo lloró con lágrimas auténticas a su muerte. Llegó atravesando los Alpes en mulo, acompañado por sus discípulos predilectos y llevando tres pinturas de valor: «La Gioconda», «San Juan Bautista» y Santa Ana», y «La Virgen y el Niño», obras que a su muerte pasaron a la Corona. «Hoy Leonardo es un artista vivo, muy actual y reconocido globalmente porque fue un genio versátil que intervino con maestría en todas las artes, desde la pintura a la música: Fue pintor, ingeniero, arquitecto, músico, anatomista, escenógrafo e inventor», dice Marani.
A propósito de sus invenciones se ha exagerado, porque «se hacen exposiciones donde la parte artística puede ser interesante, pero se muestran modelos de máquinas que son absolutamente ofensivos e injustos para la imagen de Leonardo», comenta a ABC otro de los mayores estudiosos del artista, Alessandro Vezzosi, presidente del Museo Ideal de Vinci. El profesor Vezzosi hace esa referencia a los «modelos ofensivos que no hacen justicia a Leonardo», para señalar el gran contraste y diferencia con el «descubrimiento» del Museo del Prado que, en opinión de Vezzosi, «es utilísimo y fundamental, por la altísima calidad de la copia de la Gioconda y porque nos dará un mayor conocimiento de cómo se extendió el arte de Leonardo en España y en Europa».
¿Por qué hoy el gran genio del Renacimiento se ha convertido en un «superstar», que hace subir la fiebre por el arte allá donde se expone, y sirve incluso como ideal testimonial en infinitas campañas publicitarias sobre los más diversos objetos y materias? El escritor y estudioso Antonio Steffenoni lo explica así: «En primer lugar, naturalmente, está la notoriedad indiscutible del personaje. No existe hombre, mujer o niño, por ignorante que sea, que no conozca a Leonardo da Vinci, y esto para quien hace publicidad es la condición sine qua non».
Después, otro factor decisivo es que Leonardo da Vinci transmite valores positivos, que es el secreto de toda campaña publicitaria inteligente: «En el caso de Leonardo, esos valores positivos son varios y todos válidos. Por ejemplo —añade Steffenoni—, representa la intuición del inventor (de inmediato el producto tendrá la etiqueta de nuevo, avanzado, innovador)».









