El vehículo se salió de la vía junto a Nuevos Ministerios; el conductor, grave, con politraumatismos
Pudo haber sido una auténtica tragedia sin embargo se quedó en un aparatoso accidente de tráfico. Inicio de fin de semana jóvenes, velocidad, y quien sabe si algo más fueron, según todos los indicios, los ingredientes que acabaron provocando un espectacular siniestro en pleno Paseo de la Castellana a la altura de la plaza de San Juan de la Cruz. Al final solo hubo un herido de gravedad pero podría haber habido varios muertos.
Los hechos se produjeron minutos antes de las seis de la mañana cuando un coche de alta gama —un Audi— ocupado por cinco chicos, de edades comprendidas entre los 18 y los 21 años, circulaba por los carriles centrales de la citada vía en sentido sur.
En un momento dado, el conductor del vehículo, un varón de 20 años, perdió el control del turismo por causas que están siendo investigadas por la Policía Municipal y, tras salirse de la calzada por la parte derecha de la vía, atravesó la mediana y acabo estrellándose contra una farola situada en el espacio que separa ambos sentidos, que quedó incrustada en mitad del coche.
De inmediato, se trasladaron hasta el lugar los servicios de Emergencias de la capital. Los primeros en ser atendidos fueron los heridos de la parte delantera. El más grave resultó ser el conductor, de 20 años, que sufrió traumatismos craneoencefálico, abdominal y torácico, por lo que tuvo que ser trasladado al hospital Gregorio Marañón, donde quedó ingresado en estado grave, informó el Summa.
Rotura de dientes
Por su parte, el que viajaba junto a él resultó con lesiones de menor entidad: rotura de dientes, contusiones y fracturas, por lo que fue trasladado hasta el hospital de la Princesa.
Los Bomberos del Ayuntamiento de Madrid tuvieron que rescatar a dos de los cuatro viajeros de la parte trasera que quedaron atrapados en el interior del amasijo de hierros en el que se convirtió el turismo tras impactar contra la farola. Estaban conscientes, por lo que pudieron salir por la ventanilla del copiloto. Presentaban cortes y magulladuras diversas de carácter leve e ingresaron en el Hospital Clínico San Carlos.
Fuentes policiales y sanitarios que acudieron hasta el lugar de los hechos destacaron la suerte que corrieron los cincos jóvenes ya que la farola, de haber partido el coche por la mitad, como suele ocurrir en estos casos, podría haber segado la vida de varios de los ocupantes del vehículo. En este caso, la fortuna se alió con ellos. Pudo resultar fatal.



