España

España

Hotel renacimiento

El congreso se celebra en el Hotel Renacimiento, en la isla de la Cartuja, y no hay delegado que no haga un chiste con el nombre del lugar elegido

Día 04/02/2012 - 02.33h

El AVE de las 10:00. Vía 7. Hace frío en la sala de espera. Pelliza de cuero, aborregada por dentro. «Casual sunday», pero se nota que la prenda es buenecita. Da la impresión de que, mientras parece que escucha a Joan Lerma, el viajero piensa que todo podía haber sido distinto si aquellos nueve votos del 35 Congreso, hace ya doce años, hubieran ido a parar a él en vez de Rodríguez Zapatero. Pero no fue así. Se levanta y se sube al coche 2 del veloz convoy ferroviario que le ha de llevar hasta Sevilla donde mil almas socialistas deben elegir hoy al nuevo líder del PSOE. Mientras atraviesa La Mancha a toda mecha —«y pensar que todo esto fue mío...»— el viajero parece que mira melancólico por la ventana sin dejar de pensar, otra vez, en lo distinto que habría sido todo (para él y para el partido) si aquel manojo de votos hubiese llevado escrito su nombre.

José Bono llegó a eso de la una de la tarde al 38 congreso socialista. Antes hizo una visita al Gran Poder, señor de Sevilla; toda ayuda es poca y este Gólgota está muy cuesta arriba. Para entonces ya lo había hecho el grueso de los delegados y los dos candidatos a la secretaría general, Alfredo Pérez Rubalcaba y Carme Chacón, que vestía pantalones quizás para desmentir a Rodríguez Ibarra que en la víspera le había dedicado un «cariñoso» «Chacón es Zapatero con faldas». Camisa blanca y chaqueta corta roja. Repetía la indumentaria que llevó a Olula del Río (Almería) cuando presentó su candidatura al timón socialista y se reivindicó como «Carmen de España». Las maliciosas lenguas rubalcabistas bromeaban sobre su frenética conversión al españolismo desde el catalanismo de aquel PSC que gobernó con los independentistas: «Si le pones un sombrero cordobés, Carmen casi parece el cartel de Tío Pepe».

Tras dos meses de campaña, ambos han llegado demasiado empatados al cónclave, tanto que ayer el comentario general es que el resultado parece tan apretado como el que se dirimió en 2000, por nueve votos, a favor de Zapatero.

El congreso se celebra en el Hotel Renacimiento, en la isla de la Cartuja, y no hay delegado que no haga un chiste con el nombre del lugar elegido y el propósito final de la cita; inevitable metáfora reconstructiva en un partido que ha sufrido la deforestación de poder más notable de la etapa democrática después del cataclismo de la UCD en 1982.

Repasando las obras maestras del arte del Renacimiento, y por ponernos prosopopéyicos, también parece inevitable referir que la pelea se dirime entre «La Liebre», de Durero, y «El nacimiento de Venus», de Botticelli, o «Eleonora Gonzaga», de Tiziano, dependiendo si la mujer catalana ríe o está seria. Ambos apenas cruzaron unas palabras. Protocolo y poco más. Lo cierto es que Rubalcaba no se dejó ver demasiado. No así Chacón, que casi retransmitió su almuerzo, con Caamaño y Moratinos, para quejarse de las patadas que recibe de la otra candidatura. Se comparó con Messi y vistió a Rubalcaba del visceral Pepe.

El pasilleo

La alfombra roja de acceso a la reunión es un zarzuela de comentarios con acentos de toda España, entre el humo de los cigarrillos, los saludos entre conmilitones llegados de aquí y de allá y la frenética labor proselitista de los cabezas de delegación. Unos con Chacón y otros con Rubalcaba, se despliegan desde esa lengua encarnada hasta el «lobby» del hotel y a un «espacio de diálogo», de corte «buenrrollista», llamado Ágora, donde se intentan fijar apoyos propios o arrebatárselos al adversario. Mucho pasilleo peripatético y mucho ascensoreo a la zona de los despachos de los candidatos y el plenario, vedada a los periodistas y otros «dípteros testiculares» (esas moscas que empiezan por c). Los más numerosos son los invitados, militantes sin voto que cada delegación ha hecho llegar al Renacimiento para las labores de zapa entre los miembros del pleno. Son cientos y están especialmente activos, sobre todo merodeando la populosa facción andaluza, donde todos estiman que está la victoria. Caza mayor.

Tras el almuerzo, donde siguió el cierre de filas («Regalejo, Rebolledo y los demás ya van para el restaurante; es en la calle Americo Vespucio, que no falte nadie», se escuchaba en el barullo del éxodo), la sesión vespertina tuvo como plato fuerte el último discurso del secretario general saliente. Felipe González, el último rubalcabista confeso, se incorporó al pleno. El informe de gestión de Zapatero fue un compendio de su extinta doctrina. En la música (talante y más talante, a cucharadas) y en la letra (centrada en encomiar su trabajo para que España no fuese intervenida por la UE). Con una novedad, «es verdad, tardé en reconocer la crisis», solemnizó ante la militancia. En el Ágora empezaron a escucharle con interés, pero a la media hora volvieron los corrillos y el «lío» de quién apoya a quién. El prolongado aplauso final, seguramente sincero ante un político extenuado, acercó hasta la isla cartujana otra obra cumbre renacentista: «La Piedad», de Miguel Ángel.

Y en eso están los dos candidatos y los 987 delegados que debe representar al cuarto de millón de millón de militantes del partido y que hoy eligen entre Chacón y Rubalcaba. Para unos, susto o muerte; para otros, dos candidatos solventes. Para unos, «Zapatero con faldas» o «la liebre con tendinitis»; y para los afines «la socialdemocracia del siglo XXI» o «la experiencia o Rajoy también perdió dos veces». Ambos, en «La puerta del paraíso», de Lorenzo Ghiberti. O no.

  • Compartir

publicidad
Lo último...
Últimos vídeos

Ángeles Pedraza continuará luchando contra ETA

VideoBlogs

Esperanza en el futuro, según «los grandes»

EL FOCO DE ÁNGEL EXPÓSITO
Ángel Expósito
Blog

Desmontando el progresismo

Con ánimo de faltar
Edurne Uriarte

No una simple reforma, sino una "transición" laboral

PEREZAS PRIVADAS
Eduardo San Martín

Pinganillos en el Senado y el PP

EL ESCRITORIO
Mariano Calleja

Rajoy ningunea a Rubalcaba

pido la palabra
Paloma Cervilla

Socialismo invertebrado

regionanismos
Ángel Puerta

Una noche con Petrov

UNA PLUMA TE SENTENCIA
Ignacio Ruiz-Quintano

Copyright © ABC Periódico Electrónico S.L.U.