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El presidente del PNV, ñigo Urkullu, lanzó ayer un mensaje de alarma sobre la solvencia de la economía vasca al afirmar haber recibido una llamada «desesperada» por parte de un consejero «de peso» del obierno de Patxi López para pedirle ayuda ante el supuesto riesgo de «quiebra inminente» de las cuentas públicas. El objetivo de esa supuesta llamada «de auxilio» habría sido la de pedir la colaboración del PNV para hallar nuevas vías de ingresos a las arcas públicas, cuya situación «comienza a ser de emergencia», según Urkullu, que habló de un déficit superior a los 1.000 millones de euros.
El Ejecutivo de López emitió una nota oficial rechazando unas afirmaciones «radicalmente falsas» que han causado un profundo malestar tanto en el PSE como en el PP. «La solvencia del Gobierno asco está fuera de toda duda», recalcaron desde la presidencia.






