En Vídeo
En imágenes
Ovacionado a su llegada a Sevilla y desde que a las 17.00 horas de esta tarde de viernes ha tomado la palabra para leer el informe de la Ejecutiva saliente, José Luis Rodríguez Zapatero se ha mostrado convencido de que el 38 Congreso Federal de su partido, del que saldrá un nuevo secretario general que le sustituya en el cargo, "saldrá bien", porque ésa es "la tradición" en los cónclaves socialistas.
Al comenzar el repaso a su bagaje, ha confesado que es "un informe y algo más", es el momento de las "emociones, los afectos y el respeto a los compañeros", pero también se ha metido en harina al analizar la debacle socialista recolectada en las últimas contiendas electorales, la autonómica y municipal de mayo de 2011 y la general, el pasado 20 de noviembre.
Zapatero se ha remontado al origen de la crisis, que ha fechado en 2008, y ha vuelto a reivindicar que si la crisis de las "subprime" y las hipotecas en Estados Unidos no se hubiese producido y sin el crack de Wall Street, la crisis no habría azotado a España con la magnitud que lo hizo. Ha justificado de este modo y una vez más en los factores externos y las circunstancias mundiales las medidas que su Gobierno hubo de adoptar y que condujeron a la inevitable derrota en las urnas. "Debilidades sí, pero no hubiéramos vivido la dificilísima situación económica y de empleo que tenemos si no hubiéramos tenido los acontecimientos globales y europeos que vivimos" y sus consecuencias en cadena, ha esgrimido ante el quórum socialista.
Nuevas políticas e ideales colectivos
«España ha de recuperar ideales colectivos. Hemos debatido hasta de Cervantes»
Explicación del plan de mayo de 2010
El que está a unas horas de ser oficialmente ex del liderazgo del PSOE ha espetado que "puso el interés de España" por encima de los suyos personales y los del partido a pesar de la factura que podía pasar. Y pasó. Ha querido así volver a rebatir las críticas granjeadas desde la oposición del PP entonces y sobre todo del arco parlamentario de izquierdas por haber desvirtuado ciertos programas y ayudas sociales. "El país hubiese entrado en una situación de colapso" si no se hubieran tomado las medidas que su Ejecutivo aprobó, ha aseverado el leonés.
«Tardé en reconocer la crisis, pero era difícil vaticinar la peor desde la II Guerra Mundial»
El expresidente del Gobierno ha arengado a los militantes y delegados socialistas presentes en el Hotel Renacimiento de Sevilla a "ser coherentes" y hacer una oposición constructiva para un país que está atravesando una situación tan complicada, con más de 5,2 millones de parados.
Sus «méritos» sociales
«Una de las cosas que más me reconocen los ciudadanos es haber aprobado las uniones gays»
«Aquí termina mi tiempo»
Y en el momento de los parabienes, ha clamado por la "unidad de los candidatos" y ha mentado a su "compañero José Bono", a quien ganó por nueve votos en Madrid en el año 2000 sin querer citar o postularse en algún momento por los nombres de los contendientes en esta cita: Alfredo Pérez Rubalcaba o Carme Chacón. Rubalcabistas y chaconistas han escuchado cómo Zapatero también encomiaba la labor de los socialistas vascos y su Gobierno en la lucha contra el terrorismo. Ha recordado al edil socialista Isaías Carrasco asesinado por ETA: "Es probable que nunca muera un compañero más por la violencia terrorista de ETA".
Para concluir, se ha pasado al debate entre familias socialistas cuando, amparándose en la neutralidad que preconiza a pesar de haber forzado el pasado mes de mayo que Chacón se retirase de la pugna por el liderazgo del partido, ha pedido a todos los compañeros que le den el mismo apoyo al nuevo secretario general que ha recibido él. "Aquí termina mi tiempo. Confío en que vais a saber hacer las cosas. Aquí estoy, con vosotros, compañeros", ha completado Zapatero, que ha recibido un contundente abrazo del presidente del PSOE, Manuel Chaves.
Con el rostro visiblemente emocionado, Zapatero ha recibido una ovación cerrada que pone punto y final a su mandato.





