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Y. GÓMEZ, Mª J. PÉREZ
Ya está listo. El ministro de Economía y Competitividad, Luis de Guindos, presentó ayer, apenas un mes después de tomar posesión de su cargo, su plan para devolver la confianza en el sistema financiero español y reactivar el crédito a familias y empresas. La reforma, que aprobará hoy el Consejo de Ministros, obligará a la banca a hacer una valoración mucho más ajustada a mercado de los activos inmobiliarios que tiene en sus balances, en total 323.000 millones, de los que 175.000 son problemáticos. En concreto, tendrán que dotar hasta un 80% el suelo (frente al 31% de media que tienen dotado en este momento); un 65% las promociones inmobiliarias en curso (la provisión actual asciende al 27%) y un 35% la vivienda terminada (ahora el 25%).
Pero además, como avanzó ABC, se obligará a toda la banca a hacer una provisión genérica del 7% por todos los préstamos a promotores no dudosos, que en este momento ascienden a 148.000 millones de euros.
En total, las entidades financieras tendrán que sanear balances por 50.000 millones de euros: 35.000 con cargo a resultados —25.000 para activos dudosos y 10.000 para no dudosos— y otros 15.000 a través de un colchón de capital que estaría formado por beneficios no distribuidos, ampliaciones de capital, o conversión de acciones preferentes, bonos convertibles, deuda subordinada, etc... En concreto, cada entidad deberá cubrir con ese colchón de capital un 20% de su cartera de suelo y el 15% de las promociones en curso. La dotación para la vivienda terminada se hará totalmente con cargo a beneficios.
Fusiones Las entidades tendrán menos de un año, hasta el 31 de diciembre, para tener culminadas todas estas provisiones. No obstante, como otro de los objetivos de la reforma es la consolidación del sector financiero, se fomentarán las fusiones entre entidades. Y para ello, como ya avanzó este periódico, las entidades inmersas en un proceso de fusión tendrán el doble de tiempo, dos años, hasta finales de 2013, para realizar las provisiones.
Además, el deterioro de los activos se podrá sanear contra patrimonio y, por último, estas entidades podrán recurrir al Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), que podrá comprar bonos convertibles contingentes, lo que el sector denomina «cocos». Luis de Guindos insistió en que el uso del FROB no es una ayuda pública, ya que no tendrá impacto en el déficit. Pero el Tesoro sí emitirá deuda, 6.000 millones de euros, para aumentar los recursos propios del FROB, que ahora son de 9.000 millones y que se elevarán hasta 15.000. Además, se mantiene el límite actual de endeudamiento en otros 90.000 millones, con lo que la capacidad total del FROB será de 105.000 millones.
Plazos
Las entidades que quieran fusionarse tendrán que presentar antes del próximo 30 de mayo un plan de viabilidad, que debe incluir medidas de mejora del gobierno corporativo, entre ellas, ajustes y retribuciones de directivos y consejo. Un plan que debe recibir el visto bueno del Gobierno.
Además, para obtener esta aprobación del Ejecutivo y del Banco de España, se exigirá a las entidades que se comprometan a dar más créditos a familias y empresas. Estas solicitudes serán resueltas en el plazo de un mes. Es decir, como muy tarde el 30 de junio estará definido el nuevo mapa bancario español con el que el Ejecutivo pretende abrir el grifo del crédito para reactivar la economía.






