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La ministra de Sanidad elude concretar nuevas fórmulas de copago sanitario
Ana Mato optó por el guante de seda en su bautizo en el Parlamento como ministra de Sanidad, Asuntos Sociales e Igualdad. Durante más de cuatro horas de comparecencia ante los grupos parlamentarios desgranó más de una veintena de iniciativas, reformas o planes del universo de responsabilidades que acumula su macroministerio. Anunció medidas de apoyo a jóvenes, mayores y niños, un plan personalizado para la violencia de género, cambios en consumo, profesión sanitaria.., hubo guiños para todos en una comparecencia larga y «amable» —como reconoció Gaspar Llamazares (IU)— en la que no se tumbó ninguna legislación socialista. Ni la de muerte digna, tabaco o dependencia.
Lo más elocuente fue lo que calló o no descartó, como el copago sanitario. Ni en su primera declaración ni cuando le interpelaron los grupos políticos. Evitó, con cintura, referirse a medidas impopulares como el copago, aunque sí admitió que algunas comunidades lo habían propuesto.
Las decisiones peliagudas en farmacia —la cuarta parte del gasto sanitario— quedan para la próxima cumbre autonómica que se celebrará este mes en el Consejo Interterritorial de Salud, y también para el ansiado pacto por la Sanidad. No es la primera vez que se propone un acuerdo global con las comunidades para garantizar la sostenibilidad de los servicios sanitarios y sociales, como le recordó Pilar Grandes, la portavoz del Grupo Socialista. Pero sí la primera en la que se vive una crisis tan excepcional. Mato se mostró convencida de llegar a un acuerdo antes del verano con las comunidades. El pacto «no se eternizará», dijo, porque «los ciudadanos no entenderían que los políticos nos enzarzáramos en peleas que no garanticen una sanidad y unos servicios sociales para todos».
Con la misma contundencia, aseguró que «se acabó el guardar las facturas sanitarias en un cajón». Todo, con una mejor gestión y «sin restar calidad a la atención de los ciudadanos».
Píldora del «día después»
Los expertos decidirán la venta libre
De momento seguirá vendiéndose en las farmacias sin receta. Sanidad ha encargado un informe médico-científico para conocer los efectos que puede causar en las mujeres que la consuman, especialmente en las más jóvenes, antes de poner la obligatoriedad de la receta. Ana Mato dijo estar preocupada por los efectos en la salud de este fármaco en jóvenes «en desarrollo». El informe lo elaboran la Organización Médico Colegial (que ya había pedido que se dispensara en centros médicos o con receta), la Sociedad de Ginecología y la Agencia de Evaluación del Medicamento.
Alternativas al aborto
Un plan de apoyo a las embarazadas
Sanidad lanzará un plan para jóvenes embarazadas con alternativas al aborto.. «Hay más opciones: métodos que impidan la gestación y otras medidas de apoyo para evitar que una mujer tenga que tomar esta decisión». No lo dijo, pero entre las opciones se baraja el apoyar a las chicas en seguir adelante con el embarazo y dar el niño en adopción. No se molestó en contestar a Esquerra Republicana quien acusó al Gobierno de querer que «nuestras hijas vuelvan a Londres a abortar».
Privatización hospitalaria
Gestión pública-privada
Está prevista una mayor colaboración público-privada en los hospitales. Mato no lo descartó y se limitó a asegurar que a ningún ciudadano le preocupa si el médico que le atiende es funcionario o no. «Solo le preocupa la calidad de la atención».
Tarjeta sanitaria única
Garantía de atención en todo el territorio
Sanidad quiere una tarjeta sanitaria que sirva en cualquier servicio de salud, con independencia de la comunidad en la que se resida. Mato quiere vertebrar los 17 servicios de salud con este documento. Relanzará el programa de informatización de historias clínicas y hará realidad la receta electrónica.
Libre elección de médico
Elegir centro, enfermero y especialista
La libre elección se enmarca dentro de un esfuerzo para mejorar la calidad y la equidad de la atención sanitaria. Este ejercicio de transparencia servirá para evaluar y controlar la eficacia de los centros sanitarios.
Central de compras
Medida para reducir costes de hospitales
Pondrá fin a la negociación directa de los laboratorios y empresas de suministro sanitario con cada hospital. Las compras globales de medicamentos y productos, como ya se ha hecho con la gripe, serán un primer paso para intentar reducir la deuda de los hospitales públicos, valorada en unos 15.000 millones de euros.
Financiar la Dependencia
Más dinero para las residencias
La ministra mantendrá la Ley de Dependencia, pero mejorándola. Modificará la financiación. El dinero que se dará no se hará en función del grado de dependencia sino por el coste del servicio que se le presta. Es decir, no se pagará lo mismo por un gran dependiente atendido en una residencia que por el que es cuidado en casa por un familiar. El objetivo es impulsar las posibilidades de empleo.
Sin recortar prestaciones
Solo se financiarán las eficaces
Ana Mato garantizó que no habrá recortes en las prestaciones sanitarias. Eso sí se mirará con lupa la eficacia de un tratamiento antes de financiarlo. Se establecerá además un catálogo de servicios básicos no solo sanitarios sino sociales, una novedad.
Apoyo a las familias
La mejor ONG
El apoyo a la familia será total. «a cualquier familia». Mato no cayó en la trampa. «Cada familia es un mundo y tenemos la obligación de atenderlos, ya estén separados o sean familias monoparentales». No hubo ninguna referencia a las parejas homosexuales.




