En Vídeo
En imágenes
Nadie esperaba de Ryanair un gesto de fingido dolor, con lo que a pocos sorprendieron las palabras de su presidente, Michael O'Leary, que ayer consideró la «quiebra» de Spanair como una «buena noticia para el turismo y el empleo en España». En Palma, donde a partir de este marzo comienza a operar una nueva base de Ryanair —prevé ofrecer hasta 52 rutas en verano—, O'Leary atacó las subvenciones a Spanair. Acto seguido, y negando que sean lo mismo, el presidente de Ryanair invitó al Gobierno balear a ofrecer incentivos comerciales o de márketing para operar estas rutas también en invierno.






