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Noche de jueves y copas en los locales de la playa de Orzán, en pleno centro de La Coruña. Una decena de estudiantes con beca Erasmus de las Universidades de La Coruña, Vigo y Coímbra estuvieron de fiesta. Para rematar se marcharon a la playa, en torno a las cinco de la madrugada, pese a que las olas de cuatro y cinco metros no dejaban de saltar. Uno de ellos, Tomas Velicky (Bratislava, 1988) se metió en el agua, posiblemente bajo los efectos del alcohol, y ya no pudo salir. Una patrulla del Cuerpo Nacional de Policía con dos agentes de paisano fue la primera en llegar a la zona. Después se incorporaban otros dos policías uniformados, todos ellos miembros de la Brigada de Seguridad Ciudadana.
Para socorrer al joven, un estudiante eslovaco de Económicas que finalizaba su semestre de intercambio en febrero, los policías y algunos compañeros trataron de hacer una cadena humana con la ayuda de una cuerda. Fue imposible. Un golpe de agua se tragó a Velicky, y a los agentes Javier López López, coruñés de 38 años, Rodrigo Maseda (Burela, Lugo; 35 años) y José Antonio Villamor Vázquez (Friol, Lugo; 34 años), ante la mirada impotente de quienes aguardaban en la arena.
Un particular avisó al centro de Salvamento Marítimo cuando vio salir del agua, con grandes dificultades, a un coruñés de 26 años que trató de echar una mano en el rescate, A. J. D., según algunas fuentes, aunque inicialmente se afirmó que era miembro del grupo de la fiesta. Este hombre acabó en el hospital con síntomas de hipotermia. No fue el único, ya que uno de los jóvenes que participaba en la fiesta (había cinco en el grupo) se saltó el cordón policial y tuvo la desfachatez de partirle la nariz de un golpe a un periodista que se encontraba trabajando en la zona. Fue detenido y denunciado.
Poco antes de las seis de la mañana, con mucho mar de fondo, una patrullera de la Guardia Civil y una embarcación de Salvamento Marítimo comenzaron la búsqueda de los desaparecidos. En las siguientes horas se sumaron efectivos de Salvamento, Policía Nacional y de la Xunta, hasta un centenar de personas que peinaron por tierra, mar y aire una zona de hasta cinco millas en torno a la ensenada de Orzán durante todo el día. Solo hallaron, a las 8.45 de la mañana, el cuerpo sin vida de Javier López a unos ochocientos metros del lugar del golpe de mar, en una zona cercana al monumento Millenium. La búsqueda continuó hasta medianoche.
Desde primera hora de la mañana, en el paseo marítimo coruñés se agolpaban decenas de vecinos oteando con consternación las olas, convertido ya en un hervidero de gente. Familiares y amigos de las víctimas permanecieron en una zona del paseo acotada y habilitada por Protección Civil para informarles y apoyarlos psicológicamente. Era el propio jefe superior de Policía de Galicia, Luis García Mañá, quien a primera hora descartaba un accidente y explicaba que «parece ser que alguna persona voluntariamente se introdujo en el agua con este mar realmente grande».
Hasta La Coruña viajaron el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, y la de Fomento, Ana Pastor, para mostrar sus condolencias y solidaridad a los allegados de las víctimas. La cúpula de Interior al completo se desplazó asimismo a la ciudad. El secretario de Estado de Seguridad, Ignacio Ulloa, y el director general de la Policía, Ignacio Cosidó, resaltaron el «ejemplo de heroicidad» de los agentes. Cosidó explicó que la Policía instruirá diligencias para averiguar lo ocurrido y de hecho ayer ya se tomó declaración a los testigos.





