El auditorio principal tendrá un aforo de 950 localidades para conciertos o seminarios
Ocho años después de lo previsto parece ser que, por fin, el Palacio de Congresos ya tiene fecha de apertura: el próximo mes de junio —aunque el día está aun sin determinar—.
Y para comprobar de primera mano el estado de las obras, el alcalde, Emiliano García-Page y el concejal de Urbanismo, Javier Nicolás, visitaron ayer estas instalaciones. Unas obras que se encuentran en su última fase de ejecución —revestimiento de las paredes con paneles de madera— y cuyo importe total ascenderá a los 51 millones de euros, aportados por la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, Diputación de Toledo y Ayuntamiento.
El auditorio principal tendrá un aforo de 950 localidades y otras tres salas para eventos de menores dimensiones como seminarios. «El auditorio no solo es apto para hacer congresos, sino también para escenografías que se pudieran hacer tanto de música como de ópera», porque «tiene una concha acústica y, por lo tanto, es una magnífica instalación para poder hacer conciertos», señaló Nicolás.
Por su parte, el regidor toledano indicó que la finalización de estas obras supone «un firme compromiso» del Ayuntamiento en superar las dificultades frente a otras administraciones que han optado por «el desgobierno, que es lo que veo ahora en muchos sitios o simplemente gobernar, que es para lo que nos han elegido los ciudadanos».
Así, García-Page puso como ejemplo, las obras del hospital que «se deberían haber abordado con el mismo criterio seguido con el Palacio de Congresos: ofreciendo soluciones a los problemas». De igual modo, lamentó que hoy en día «se está destruyendo el tejido productivo y económico» para lo que hay que «ser consciente que en regiones como la nuestra o la administración “tira del carro” o es muy complicado que alguien lo haga».




