Con la nueva Judge, relevo de la Vegas, Victory amplía oferta al tiempo que juega a la contra, entre otras monturas de calibre, de las Sportster propuestas por la legendaria firma de Milwaukee. Se trata, en consecuencia, de una musculosa custom tipo urban cruiser no exenta de cierto aire deportivo, en parte por su erguida pero agresiva posición de conducción (condicionada por la posición de manillar y estriberas).
Fija sobre la báscula unos abultados 300 kg y se impulsa mediante un enérgico bicilíndrico V-Twin Freedom 106/6 de 1.731 cc, con refrigeración aire/aceite, que libra 110 Nm de par límite, traducido en un empuje sistemático, cualquiera que sea el punto en el que se mueva la aguja del cuentavueltas.
Aunque no es un producto prestacional propiamente dicho, acelera con rabia y contundencia a partes iguales, fundamentalmente por lo afinado del cambio de seis marchas con overdrive adoptado.
De pasar la energía al asfalto se ocupa un generoso «donut» posterior Dunlop Elite II 140/90, combinado como el delantero (130/90) con llantas de cinco brazos y 16 pulgadas y cinco brazos tipo muscle car. Todavía se desconoce su precio, aunque sí se sabe que en Estados Unidos ronda los 14.000 dólares.


