Tal y como anunciaba días atrás, el actor Carlos Larrañaga continúa estable dentro de la gravedad, ya que sigue ingresado en la UCI del hospital Xanit Internacional de Benalmádena, donde decidió operarse de un tumor en las vías urinarias dada la confianza y amistad que tiene con el urólogo Gonzalo Sanz, quien ayer dio una rueda de prensa para explicar que el intérprete fue operado la semana pasada de una segunda complicación. Aunque no han querido entrar en detalles, fuentes próximas me indican que hubo que operar de urgencia el riñón y que se vivieron momentos de máxima preocupación, ya que Larrañaga presenta problemas respiratorios y eso era un agravante añadido. Por suerte en los días sucesivos no ha habido más problemas que los respiratorios, y la estabilidad es lo que hace que tanto médicos como familiares se agarren a la esperanza.
«No hay que olvidar que se trataba de un tumor muy agresivo y que su estado sea estable es una buena noticia», ha declarado el doctor Sanz. Su estancia en la UCI podría alargarse días e incluso semanas, y de ahí que sus hijos se estén turnando para no separarse del hospital pero también cumplir con sus compromisos profesionales. Es lo que le ocurre a Luis Merlo, quien está muy afectado, ya que tiene que compaginar sus funciones en el teatro con la obra «Tócala otra vez Sam» con sus viajes a Benalmádena. El domingo acudió al plató de María Teresa Campos en «Qué tiempo tan feliz» y allí comentó que había anulado la promoción de la comedia «porque no tengo humor para hacerlo», pero no quiso faltar a esa cita «y menos con la semana que has pasado tú». Emocionada, María Teresa también tuvo que hacer de tripas corazón para sacar adelante su programa y olvidar por unas horas la preocupación que vive tras saber que su hija Terelu tiene cáncer de mama.





