Es innegable que la berlina coupé de Volkswagen ha adquirido identidad propia, por lo que ya no necesita recurrir a su origen como derivado del Passat. Ahora aporta una imagen renovada que le acerca al tope de marca Phaeton, pero que le identifica plenamente como un modelo independiente perteneciente a un segmento exclusivo, el de los coupé de cuatro puertas que aportan imagen distintiva, comodidad y espacio interior para cuatro ocupantes en otras tantas butacas independientes(si bien en el CChay opción a una configuración de cinco asientos homologados, aunque el trasero central muy pequeño y estrecho) con un equipaje normal.
Partiendo de la carrocería del modelo comercializado hasta ahora, resulta más elegante fruto de un aire más poderoso y estilizado, con un capó y un paragolpes de nuevo diseño y nuevas luces bixenon de serie con diodos diurnos (pilotos LED en la zaga).
Mantiene puertas sin marco y un interior muy cuidado, de calidad por encima de la media y aciertos como unos asientos delanteros realmente cómodos que sujetan perfectamente. Además, al CC incorpora todas las tecnologías disponibles en la marca, y así ahora no sólo es un modelo exclusivo por su imagen sino también por la cantidad de elementos en materia de seguridad y confort aportados.
En cuanto a mecánicas, el CC cuenta con cuatro opciones: dos diésel 2.0 TDI de inyección directa common rail de 140 y 170 CV, y otras tantas de gasolina, como las anteriores turbo y de inyección directa (se llaman TSI), que liberan en cada caso 160 (1.8) y 210 (2.0) CV. En todos la caja de cambios es manual de seis velocidades, pero como opción ofrece la magnífica automática y secuencial DSG con levas en el volante, más que recomendable.
Los concesionarios de Volkswagen ya aceptan pedidos del nuevo modelo, con precios desde los 33.500 euros del 1.8 TSI y los 34.890 del diésel 2.0 TDI de 140, a los 39.180 euros del 2.0 TDI de 170 CV con caja DSG y los 40.200 del más potente de gasolina, el 2.0 TSI de 210 CV, también DSG.




