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Los tuareg multiplican sus ataques en respuesta a un rearme del Ejército en el norte del país
Los rebeldes tuareg siguen atacando distintas localidades del norte del país en un aparente intento por reabrir el conflicto con las autoridades de Bamako. Los choques entre los rebeldes y el Ejército se aletargaron en 2009 tras las gestiones del presidente Amadou Toumani Touré con los jefes de los grupos armados y los jefes de las tribus mayoritariamente nómadas e irredentas del norte.
"Las acciones militares continuarán hasta que Bamako reconozca este territorio como una entidad separada" de Malí, han asegurado los rebeldes en un comunicado tras llevar a cabo incursiones en Menaka, Tessalit y Aguihok. "Nuestro objetivo es desalojar al Ejército de Malí de varias ciudades del norte", dijo a través del teléfono un portavoz rebelde a la agencia France Presse.
Todo ocurre en la misma región saheliana en la que operan células terroristas de Al Qaida del Magreb Islámico (AQMI) y donde seguramente se hallarían retenidos los dos cooperantes españoles secuestrados en octubre en los campamentos de refugiados saharauis al sur de Argelia.
Hombres armados de un grupo independentista tuareg atacaron el lunes Menaka, ciudad cercana a la frontera con Níger. Fueron repelidos por los militares y hubo muertos en ambos bandos. Los rebeldes afirman tener Menaka bajo su control. El Gobierno lo niega.
Pero las incursiones de los guerrilleros se han repetido en las últimas horas en otras localidades. "El grupo que atacó Menaka se dividió en dos, algunos de ellos se dirigieron a Aguelhok. Ha habido enfrentamientos entre ellos y el Ejército con armamento pesado", dijo un oficial militar a la agencia Reuters. Fuentes locales han explicado a France Presse que si no llegan refuerzos las instalaciones militares caerán en manos de los guerrilleros.
Otro grupo se dirigió más al norte, hacia la ciudad de Tessalit, cerca de la frontera con Argelia. Fueron interceptados en el camino en un nuevo choque, añadió. El Ministerio de Defensa acusa al Movimiento Nacional para la Liberación Azawad (MNLA), integrado en parte por tuaregs que sirvieron a Mumar Gadafi en Libia, de estar detrás de estos ataques.
Algunos tuaregs integrados en el Ejército tras los acuerdos de paz con el presidente Touré habrían desertado en los últimos días y se habrían unido con sus camellos y armas a las fuerzas rebeldes, según fuentes militares de Bamako citadas por Reuters.
El MNLA ha colgado en internet un comunicado en el que reconoce abiertamente que están detrás del origen de los enfrentamientos. Dicen que es la respuesta a años de contactos infructuosos con el Gobierno. Acusan además a Bamako de incrementar el despliegue de sus tropas con aviones y carros de combate en los últimos días en las inmensas provincias del norte, donde habitan las tribus tuareg. Esto ha sido interpretado como "una invitación la guerra por parte de las autoridades de Malí", según el comunicado.
Este envío de nuevos efectivos de Ejército malí se sucede tras la inestabilidad reinante en la región después de que varios cientos de hombres tuareg del norte de Malí que vivían en Libia bajo en régimen de Gadafi hayan regresado a su país tras el triunfo de la revolución. También habrían aprovechado el descontrol reinante en el país magrebí para rearmarse.
Los tuaregs, que habitan en varios países de la región, se han levantado contra el poder central en Malí y en Níger y han protagonizado desde los años noventa enfrentamientos con el Ejército.








