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No es un descubrimiento decir que la crisis obliga a agudizar el ingenio empresarial. Pues el «tarifazo» que ha aplicado en 2012 la Generalitat al precio del transporte público también. Dos ingenieros de la UPC acaban de lanzar la web promobilletes.com, que ofrece al usuario la posibilidad de comprar títulos de transporte —de momento T10 de 1 zona— con descuentos que oscilan entre el 10 y el 50 por ciento. El secreto, implicar a empresas patrocinadoras que subvencionen los distintos lotes de billetes a cambio de aparecer en la «web» y poder enviar publicidad a domicilio cuando se entregue la tarjeta o tarjetas a casa del comprador.
Iniciativa legal
En declaraciones a ABC, Daniel Martínez —promotor de la idea junto a Guillem Mateos— explicó a ABC que «la idea surgió al detectar el enfado» que entre la ciudadanía provocó el aumento de las tarifas del transporte público: un 12% en el caso de la T10 (hasta los 9,25 euros) y un 38% el billete sencillo (dos euros). «Pensamos que podíamos ayudar a la gente», añade Martínez; y a la vez ganar dinero, claro. La idea es una reformulación de las páginas de descuentos en Internet que han surgido últimamente.
La Autoridad del Transport Metropolità (ATM) estudia la legalidad de la iniciativa, si bien todo parece indicar que promobilletes.com cumple con todos los requisitos, en tanto que la reventa de un título de transporte no es ilegal.
Por contra, sí que lo sería la manipulación del mismo —no deja de ser un título mercantil—, como la impresión de publicidad sobre éste, algo que promobilletes. com no tiene previsto. Martínez y Mateos confían en llegar a un acuerdo con la ATM, tanto para facilitarles la logística al adquirir los títulos como para poder disfrutar del pequeño margen de beneficio que por ejemplo se da a los quioscos por vender billetes.
La idea está lanzada, y sobre el papel el plan de negocio, además de viable, es brillante. Su intención, si funciona, es exportarlo a otras ciudades con Metro. Por el momento, los primeros lotes se han lanzado con el dinero aportado por los propios promotores, que ahora mismo, algo desbordados por la respuesta recibida, comienzan a negociar con las empresas que se han interesado en ser patrocinadores. «Pedimos paciencia a los usuarios», se justifica Martínez.





