En Vídeo
En imágenes
Hace tanto tiempo que hasta Mick Jagger y Keith Richards todavía parecían buenos colegas y miembros bien compinchados de una de las grandes bandas de la historia del rock and roll, The Rolling Stones. Hace tanto tiempo que casi todo estaba por hacer y por inventar. Incluso, lo que hoy conocemos como videoclip musical. Por no existir no existía ni la MTV y este viaje en el tiempo nos lleva hasta los días 28 y 29 de octubre de 1964.
Ahora, pongámonos sobre el mapa: el Auditorio Municipal de Santa Mónica, en la soleadísima y surfera California. Porque allí se celebró uno de los grandes y pioneros conciertos de los 60, el T.A.M.I Show, organizado por American International Pictures. Además de usarse la más puntera tecnología de imagen y sonido (como ya decíamos, adelantando lo que sería los vídeos que matarían a la estrella de la radio) por allí pasaron unas cuantas de las primerísimas figuras del momento de ambas orillas del Atlántico, bajo la dirección de Steve Binder, actuando como director musical Jack Nietzsche y el dúo Jan and Deancomo presentadores. No se lo pierdan: The Beach Boys, Chuck Berry, James Brown, Marvin Gaye, Gerry & the Pacemakers, Billy J. Kramer and The Dakotas, Smokey Robinson, The Rolling Stones y The Supremes.
Enamorados de la moda juvenil
En las imágenes se puede ver a masas de jovencitos (y sobre todo jovencitas) enloquecidos con las evoluciones y los trinos de sus grupos preferidos. De hecho, las entradas se habían repartido de forma gratuita entre los institutos de la zona. De las actuaciones de los dos días se incluyeron las mejores en una película. Pero no vamos a detenernos aquí en los grupos de relumbrón, con apariciones memorables, por ejemplo de James Brown y sus increíbles The Famous Fames, o la de los Stones, sino en un grupo que también tuvo su cuartillo de hora de gloria aunque hoy, probablemente nadie se acuerde de él: The Barbarians, una banda de garaje que hacía honor a su nombre con un sonido bastante chirriante para la época. En el festival interpretaron tan solo una canción: «Hey Little Bird». Además de su poderío, el grupo a menudo mostraba una imagen un tanto inusual: sandalias de cuero, melenazas...







