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El secretario general de UGT, Cándido Méndez, ha acusado este lunes a la CEOE de dificultar la negociación sobre la reforma laboral "enrocándose" en posiciones que serían inconvenientes para la lucha contra la crisis económica y del empleo. Méndez, en declaraciones a Telecinco, ha explicado que, aunque en la primera parte de la semana pasada los sindicatos creían haber resuelto diferencias importantes con la patronal, la negociación ha experimentado "una especie de vaivén" porque la CEOE ha vuelto a poner sobre la mesa reivindicaciones "inconvenientes".
El dirigente sindical ha dado a entender que la patronal está pidiendo "congelación salarial pura y dura", un "abaratamiento general del despido" y la descausalización del mismo, medidas que pueden provocar más paro del que España tiene y que los sindicatos no están dispuestos a aceptar porque agravarían aún más la situación de recesión económica.
"Pero quedan horas, días, y yo espero que podamos encontrar una fórmula de acuerdo razonable, equilibrada y eficaz", ha subrayado Méndez, que espera que esta semana la CEOE vuelva a la actitud que tuvo durante la primera parte de la semana pasada.
Una reforma profunda
Por su parte, el vicepresidente de la CEOE y presidente de CEIM, Arturo Fernández, ha asegurado este lunes que, por ahora, sindicatos y empresarios han llegado a "acuerdos mínimos", que no son exactamente lo que necesita España, y les ha advertido de que no es el momento de firmar una reforma laboral "escasa", sino "profunda".
Fernández, en declaraciones a RNE, ha señalado que una reforma laboral profunda pasa por que los empresarios puedan descolgarse de los convenios, decidir congelar salarios cuando "la empresa esté en la ruina" o de indexar los salarios a la productividad y no al IPC.
El vicepresidente de la CEOE ha subrayado que la intención de la patronal es llegar a acuerdos con los sindicatos y, aunque las posiciones van aproximándose, ha enfatizado que España no está para reformas laborales de corto alcance.
"Vamos a hacer un 'sprint' entre este lunes y el jueves para ver si podemos enviar esa reforma al Gobierno y que el Gobierno no se sienta defraudado con sindicatos y patronales. Lo que pasa es que hay algunas diferencias importantes", ha precisado.






