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Tienen los sueldos más altos de Europa, pero muchos parlamentarios italianos niegan la evidencia y se resisten a perder sus privilegios, ante la irritación de los ciudadanos que se ven obligados a sufrir duros recortes. Después de meses de investigaciones, la Comisión Giovannini (toma el nombre de su presidente Enrico Giovannini, presidente de la Agencia Nacional de Estadísticas) ha concluido que el cada uno de los 630 diputados de la Cámara cuesta a los italianos 18.776,30 euros al mes, lo que supone un 60% más que la media europea. Ese importe mensual se descompone así: sueldo mensual (11.283 euros), dietas y residencia (3.503), transporte (1.331), gastos de secretaría y representación (3.690), teléfono (258) informática (41,70). Todos sus viajes son gratis, ya sea en avión, tren o barco.
Muchos diputados han puesto el grito en el cielo al hacerse públicos estos resultados. Los parlamentarios se sienten perseguidos y consideran que contra ellos se ha desatado una caza de brujas. El diputado Giuliano Cazzola, del partido de Silvio Berlusconi, el PDL afirma que los «datos son incompletos y alimentan una polémica fascista contra la casta política». Una minoría de diputados ha defendido el trabajo de la comisión y piden una rebaja inmediata de sueldos, como ha hecho el ex magistrado Antonio Di Pietro, lider de Italia de los Valores: «Se ha demostrado que los parlamentarios italianos tienen los privilegios más latos de Europa. A qué esperamos para cortarlos».
El vicepresidente de la Cámara, Rocco Butiglione, considera que «es justo recortar los privilegios de los parlamentarios, pero los datos son engañosos», porque algunos parlamentarios europeos tienen muchos beneficios. Argumenta Butiglione que los alemanes, por ejemplo, tienen una asignación cuatro veces superior a los italianos para pagar a los colaboradores. El problema es que también en este capítulo la picaresca en Italia es muy grande. Por ejemplo, muchos diputados se quedan con el dinero asignado para colaboradores o pagan sueldos de miseria. Es el caso del diputado Domenico Scilipoti, que pagaba a su colaborador Vincenzo Pirillo 600 euros al mes, «trabajando desde las nueve de la mañana a las once de la noche, incluidos sábados y muchos domingos», según ha denunciado el propio Pirillo.
La media, unos 9.000 euros
Los presidentes de la Cámara de Diputados y Senado, Renato Schifani y Gianfranco Fini, respectivamente, trabajan por adecuar los salarios de los parlamentarios a la media europea, rebajándolos a unos 9.000 euros mensuales. Cámara y Senado pagarán a los colaboradores de los diputados, los llamados «portaborse», para evitar así la picaresca. Sólo con este capítulo de los «portaborse» las cámaras se ahorrarán 17.712.000 euros al año.
En esta época de crisis, y con todo el mundo ajustándose el cinturón, también indignan los salarios que disfrutan los dependientes del parlamento. Un taquígrafo del Senado puede llegar a embolsarse 290.000 euros brutos al año, es decir, lo mismo que don Juan Carlos (incluendo los gastos de representación del monarca). Un sueldo superior en 50.000 euros mensuales al del presidente de la República Giorgio Napolitano.
Un peluquero del Senado puede llegar a ganar 160.000 euros brutos al año
Lujo en las Maldivas
Mientras los ciudadanos piden que los políticos hagan sacrificios como todos y den ejemplo, ahora descubren que destacados líderes han pasado sus vacaciones navideñas en exclusivos paraísos turísticos. Es el caso del presidente del Senado, Renato Schifani, el líder democristiano Pier Ferdinando Casini y el exalcade de Roma, Francesco Rutelli, que han sido descubiertos relajándose en el Palm Beach Resort en el Lhaviyani, atolón exclusivo de las islas maldivas. «Muchas familias como la mía –ha declarado una turista al «Corriere della Sera», al volver de las vacaciones- han sentido una gran indignación: ¿cómo se puede pedir a los pensionistas que se aprieten aún más el cinturón y después marcharse a las Maldivas, alojados no en las habitaciones de comunes mortales, sino en las suites más lujosas de la isla?». Esas suites cuestan entre 2.550 y 5.700 dólares por noche. Cabe la posibilidad, apunta «Il Corriere», que los citados políticos hayan sido invitados por el propietario del resort. ¿Pero era oportuno?.









