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Lasalle fusiona la Dirección General del Libro con la de Política e Industrias Culturales
Poco a poco se van conociendo las medidas «extraordinarias» tomadas por el Gobierno para reducir el déficit de gasto público, situado en 8.900 millones. Reducir el presupuesto de los diferentes ministerios (485 millones menos en el caso del de Educación, Cultura y Deporte) para 2012 ha sido la primera medida adoptada. Esto supone la reestructuración de algunos departamentos, como las direcciones generales de Cultura, que pasan de cinco a cuatro. Así la Dirección General del Libro, Archivos y Bibliotecas desaparecerá como tal, pero repartirá sus competencias entre otras dos direcciones generales, la de Política e Industrias Culturales, que incluirá el Libro; mientras que Archivos y Bibliotecas pasa a Bellas Artes y Bienes Culturales.
«Es una decisión que responde a la reorganización de nuestro presupuesto atendiendo al decreto de no disponibilidad, y por el que tenemos que reducir el gasto en 8.900 millones de euros», explicó a ABC José María Lasalle, secretario de Estado de Cultura. «Es una manera de buscar la eficiencia y el ajuste del gasto». Una medida que también permitirá «potenciar todas las áreas que tiene el ministerio y racionalizar el gasto».
Así lo ha entendido también el director ejecutivo de la Federación del Gremios de Editores de España (FGEE), Antonio María Ávila, que prefiere no hablar de desaparición sino de «fusión». «Lo que se han reducido son los directores generales, pero no las direcciones. Creo que con la unión de ambas direcciones se ha creado una unidad muy potente de la que también depende cosas tan importantes para el libro como la creación de una Ley de Propiedad Intelectual y otra de acción cultural en el exterior». Asegura que esta decisión permitirá «sigularizar el libro», que, hoy por hoy, «supone el 42% de la industria cultural de nuetro país y es el único con una balanza positiva en el comercio exterior, con más exportaciones que importaciones». Recuerda, además, que no es algo nuevo, «pues hace dos años en Andalucía (gobernando el PSOE) eliminaron la Dirección General del Libro, pero allí sí desapareció».
Agresión a los escritores
La que sí se mostró contraria a la medida fue la Asociación Colegial de Escritores (ACE), que la calificó de «una agresión contra el gremio de escritores», a quienes excluye en favor de la industria editorial, que, según la Asociación, es a quien respalda esta dirección general, indicó a Efe el vicepresidente de la ACE, Antonio Gómez Rufo, que reconocía sentirse «desconcertado» e «indignado» a partes iguales. Gómez Rufo lamentó la desaparición de un departamento que consideraba «esencial para la literatura española».




