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España sigue siendo el quinto país de la UE-15 en cuanto a producción científica se refiere (número de artículos y publicaciones), sin embargo, ese conocimiento no logra convertirse después en productos y aplicaciones, tal y como muestra la escasez de patentes registradas en nuestro país.
Esta es una de las conclusiones recogidas en el informe «La relevancia de la biotecnología en España 2011», un documento realizado por la Fundación Genoma España, que analiza la importancia científica, económica, empresarial y social de la biotecnología española, su evolución desde 2000 y su comparación con otros países.
Según el informe, entre 2000 y 2010, España ha aumentado un 53% el número de artículos publicados en revistas internacionales de reconocido prestigio, frente a un incremento del 12% en la UE-15 y del 21% del total mundial. Sin embargo, la relevancia tecnológica, medida en número de patentes nacionales e internacionales, sigue siendo baja.
Según los datos del informe, aunque el número de patentes solicitadas ante la Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM) se ha multiplicado desde 2005 gracias al aumento de la inversión pública en innovación-, el número de patentes por investigador ronda las 0,02, cifra muy lejana de la de los países de nuestro entorno.
En 2000, España logró el 1,3% de las patentes registradas en la UE
Inversión en biotecnología
En cuanto al personal dedicado a la I+D en biotecnología, el informe precisa que unas 22.000 personas se ocupaban en este sector (el 75% son investigadores públicos), según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) de 2009, una cifra que ha aumentado en más del 80% sobre 2005, informa Efe.
El informe pone también de manifiesto que la inversión pública en biotecnología en España mantiene la línea de descenso iniciada en 2008, fundamentalmente por el recorte de subvenciones a la I+D registrado entre 2008 y 2010. En cuanto a la innovación, el informe destaca el continuado e importante aumento de las subvenciones registradas en ese mismo periodo y, en especial, el aporte del Ministerio de Ciencia e Innovación que pasó de destinar 34 millones de euros a la innovación en 2008 a los más de 65 millones aportados en 2009 y 2010.
Por último, la subvención para infraestructuras ha recuperado los valores anteriores a 2007, rondando los casi 75 millones de euros en 2009, puntualiza el informe. La financiación a través de créditos mantiene la línea ascendente de los últimos años; de los 210 millones de euros que se han concedido en créditos, un 25% ha sido destinado a la creación de infraestructuras y el 75% a proyectos de innovación llevados a cabo por empresas.
Por otra parte, el informe subraya que la relevancia empresarial de la biotecnología en España sigue creciendo «a ritmos muy positivos», con una facturación en este sector de 4.500 millones de euros en 2009, y un empleo total y directo de 12.600 personas.
De hecho, señala el informe, es interesante señalar que mientras la crisis económica ha provocado una reducción del número total de empresas en España en torno a un tres por ciento entre 2007 y 2009, el conjunto de empresas industriales dedicadas a la biotecnología ha aumentado el seis por ciento en el mismo periodo, es decir, que este sector está sorteando muy bien la crisis global. Sin embargo, las empresas españolas siguen teniendo dos asignaturas pendientes: su internacionalización es todavía escasa y las inversiones (tanto españolas como extranjeras) en biotecnología española siguen siendo «poco significativas».










