Desde que en el menú nupcial de los Príncipes de Asturias el restaurante Jockey elaborara el ya famoso capón de Cascajares con una de sus recetas, este plato se ha convertido en un básico de las comidas navideñas de muchas reuniones familiares. Cual hijo que llama a la puerta, los capones regresan cada temporada y protagonizan la subasta benéfica que esta vez volvió a organizarse en el hotel Ritz y cuya recaudación fue para la fundación Prodis. Con la ayuda de la Fundación Alicia Koplowitz, la reunión fue un éxito tanto en la subasta como en la lista de asistentes. No faltó Esperanza Aguirre, quien incluso pujó por un capón sin poder llegar hasta el final, así como los hijos de Koplowitz, Samantha Vallejo Nájera , la adorable relaciones públicas del hospital Ramón y Cajal, Lola Herrera; parte de la familia Tablada…
Pero estamos en puertas de Navidad y de celebraciones como la que organizó la marquesa de San Eduardo para presentar su nueva colección de joyas, tan deseables como la nueva funda para la tablet de Blackberry de Carolina Herrera que ayer presentó Tamara Falcó. Me encanta Tamara. Es tal cual se ve, sin trucos ni montajes. Pura espontaneidad y una mujer muy divertida. Quien no está nada contenta estos días es la duquesa de Alba. Las desafortunadas declaraciones de su hijo Cayetano en un programa de televisión ha levantado las iras de muchos andaluces, que no toleran que el jinete diga que «en Andalucía hay pocas ganas de trabajar» o «lo que pasa en Andalucía a nivel laboral no sucede en ningún sitio de España». La duquesa de Alba no se hace responsable de esas palabras y menos ella que, como repite, «siempre he defendido el nombre de Andalucía por todo el mundo. Amo esa tierra y quiero vivir allí el resto de mis días», ha comentado.









