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Reclaman que vuelvan a valorarse el mérito, la profesionalidad y la especialización
La Asociación de Diplomáticos Españoles (ADE) ha elaborado un extenso informe dirigido al futuro equipo directivo de Asuntos Exteriores en el que reclama el fin de la politización en el ministerio, que se ha intensificado durante los años de gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.
La ADE, que agrupa a más del 70 por ciento de los diplomáticos españoles y representa a la mayoría de los funcionarios del Ministerio de Exteriores en la Junta de Personal, considera que «es necesario devolver a la Carrera Diplomática el perfil profesional que poco a poco —dice— se ha ido desdibujando», y valorar «los principios de mérito, capacidad, igualdad y eficacia», según se señala en el informe conocido por ABC. En el texto se insiste en que hay que «evitar la desprofesionalización y, a la postre, la politización de la Carrera».
No es la primera vez que la ADE advierte de la primacía de los criterios políticos sobre los profesionales a la hora de los nombramientos para ocupar puestos directivos en el ministerio o para hacerse cargo de las embajadas de España en el exterior. Durante los gobiernos de Zapatero aumentó considerablemente el número de asesores eventuales en el ministerio y llegó a haber hasta nueve embajadores «políticos», es decir, no diplomáticos, frente a los dos o tres de las Administraciones anteriores, tanto del PSOE como del PP.
Criterios objetivos
En su informe, la ADE subraya que la ausencia de criterios objetivos y la desorganización han afectado a la dinámica de la carrera y a la dotación de puestos dentro y fuera de España. Así, denuncia que, mientras que en el Ministerio de Asuntos Exteriores se ha modificado continuamente la Relación de Puestos de Trabajo (RPT) para abrirlos a otros cuerpos de la Administración, los diplomáticos no han podido, a su vez, acceder a otros departamentos. Y achacan esa situación a la politización del ministerio.
Además, afirman que «los criterios de profesionalidad, especialización y mérito en los nombramientos se han desdibujado paulatinamente en todos los niveles», y añaden que «existe un exceso de nombramientos de personal eventual, de confianza o de asesoramiento técnico en escalones superiores y medios del ministerio». Consideran que esto último ha contribuido a que haya un «estructural déficit en plazas en la RPT para los diplomáticos», que afecta especialmente a los de reciente ingreso.
Los miembros de la ADE proponen para subsanar el problema una serie de medidas que inciden en la necesidad de una mayor seguridad jurídica y transparencia en los nombramientos, estableciendo unos «criterios justos», como los años de antigüedad, la categoría mínima para optar a ciertas clases de puestos, que se limite el número de embajadas a desempeñar de manera continuada, y la excepcionalidad de los embajadores o directos generales «políticos».
De igual modo, reclaman que se recuperen para la Carrera Diplomática puestos para los que se consideran suficientemente preparados y de los que se sienten «marginados», como los de oficinas técnicas de cooperación, organismos internacionales de cooperación, Institutos Cervantes, la red de Casas o el Servicio Europeo de Acción Exterior.




