Sanidad y Consistorio denuncian el asalto a la Guardia Civil; Aguirre pide que se vayan «lo antes posible»
Nueva burla «okupa». El sector radical del 15-M, en este caso los autoproclamados «Asamblea de Galapagar», se ha hecho fuerte en un centro de salud del pueblo serrano. El sábado, a plena luz del día (como aparece en un vídeo que ellos mismos han colgado en internet), una treintena de jóvenes de la localidad entraron por la fuerza en el inmueble, que, aunque estaba sin uso, conserva aún numeroso material de oficina, quirúrgico, medicinas e, incluso, historias médicas. El solar, según explicó el Ayuntamiento en un comunicado, estaba en proceso de cesión para que comenzaran en él las obras de una biblioteca municipal, un centro cívico y social, un centro comercial, un parking público y la nueva Casa Consistorial. Ahora, este proyecto municipal tendrá que esperar a que la Guardia Civil pueda echar a la calle a este puñado de «okupas».
El pasado 6 de noviembre, la Asamblea de Galapagar hacía proselitismo, pues, según consta en su página web, cada vez asistía menos gente del pueblo a sus reuniones. Quizá lo que hayan intentado ahora, a la vista del escaso apoyo de sus conciudadanos, sea llamar la atención a la tremenda y por la fuerza.
El Ayuntamiento de Galapagar, en manos del PP, bramaba ayer contra esta nueva «okupación», la quinta en la región en menos de mes y medio: «La legitimidad la dan las urnas y no los movimientos totalitarios que, a la fuerza e incumpliendo la ley, pretenden imponer su voluntad y actuar en representación de los vecinos».
Ayer por la mañana, la Consejería de Sanidad, propietaria del inmueble, y el Consistorio interpusieron la correspondiente denuncia ante la Guardia Civil de Collado Villalba. Les acusa de un presunto delito de usurpación de un espacio público. Los agentes policiales, sin embargo, deberán esperar a que el juez sobre el que recaiga el caso ordene el desalojo forzoso, y ello no suele ser precisamente de un día para otro. Como ejemplo, la Policía Nacional aún no ha recibido la orden judicial de evacuar el Hotel Madrid, tomado el 15 de octubre.
La presidenta de la Comunidad, Esperanza Aguirre, anunció que ayer mismo instaría a la delegada del Gobierno en funciones, Dolores Carrión, a que ordene el desalojo. «Exigiré que se cumpla la ley lo antes posible», indicó en un acto en Torrejón de Ardoz. «Mi confianza en que la delegada del Gobierno desaloje a los okupas es descriptible y la voy a encarecer esta misma mañana por ayer para que lo haga», insistió Aguirre, que añadió: «El respeto a la propiedad privada es esencial en el funcionamiento de una comunidad autónoma. Esta historia de los okupas con “k” no tiene ningún respaldo jurídico y no hace más que entorpecer la recuperación económica que toda España necesita, y Madrid, por supuesto».
Por otra parte, la propiedad del edificio tomado la semana pasada en la calle de la Concepción Jerónima negó que estuviera abandonado y pidió a las Administraciones que actúen.



