En Vídeo
En imágenes
Otra vez a las puertas y con la miel en los labios. Así se ha quedado Óscar López. Después de que su nombre sonara con fuerza para ocupar la Portavocía del Grupo Parlamentario Socialista en el Senado, el líder de los socialistas en Castilla y León seguirá en la Cámara Alta como parlamentario raso. Y por segunda vez ha sido Marcelino Iglesias quien le ha ganado la partida. Ya lo hizo en octubre de 2010, cuando fue nombrado nuevo secretario de Organización del PSOE en sustitución de Leire Pajín y, otra vez, el barón aragonés se ha impuesto en esta carrera a Óscar López.
Entonces, el también secretario general del PSCL ya sonó con fuerza para situarse como número tres de Ferraz, pero el momento no acompañaba para emprender esa nueva carrera. López estaba plenamente inmerso en su primera precampaña para hacerse con la Presidencia de la Junta y ese puesto en Madrid hubiera sido aún más letal para los intereses del propio candidato —y de los socialistas en Castilla y León—, a quien el PP reprochó en innumerables ocasiones que no renunciase antes a su escaño en el Congreso de los Diputados.
Ahora López, que tras quedar relegado el 22-M al banquillo de la oposición en las Cortes autonómicas tiene en el Senado el cordón umbilical que le mantiene unido a Madrid, ha visto cómo sus posibilidades de ganar protagonismo en el Foro se difuminaban de nuevo. Marcelino Iglesias le ha adelantado de nuevo en esta carrera, aunque la meta tiene fecha de caducidad temprana. El Congreso Federal previsto del 3 al 5 de febrero determinará de los nuevos pesos del partido y, hasta entonces, Ferraz ha apostado por hacer los menos cambios posibles y diseñar un equipo neutral que no permita interpretar el apoyo a alguno de los posibles candidatos a hacerse con la Secretaría General de la rosa. Y aquí, la estrecha vinculación de López con Alfredo Pérez Rubalcaba ha jugado de momento en su contra. Fue él quien le asesoró para el debate con Mariano Rajoy, quien coordinó la Conferencia Política de la que salió el programa y asesor del Comité de Campaña, además de haber defendido las cualidades de Rubalcaba para hacerse con las riendas del partido —aunque el sábado eludió pronunciarse a favor de ninguno—. Y este perfil no encaja en la apuesta por alguien no significado que buscaba Zapatero, que ha optado por mantener a José Antonio Alonso como portavoz en el Congreso y situar a su número dos, Marcelino Iglesias, en el Senado en sustitución de Carmela Silva, que ha sido elegida diputada.
La apuesta por la neutralidad ha pesado más que la valoración de López, muy vinculado a Zapatero y hombre del vicesecretario general del partido, José Blanco. Aunque el capítulo definitivo se escribirá tras el Congreso de febrero y ahora se ha diseñado un equipo provisional, la condición de López de portavoz del Grupo Parlamentario Socialista en las Cortes dificulta su designación para este mismo puesto en la Cámara Alta, pues no podría delegar su labor de control al presidente de la Junta a no ser que lleve a cabo una reestructuración del equipo a menos de un año después de su conformación.




