En Vídeo
En imágenes
Algo tan sencillo como dar lo que uno puede a cambio de la sonrisa de un niño, es el espíritu del Bazar de la India que, cada noviembre desde hace nueve años, la Fundación Ciudad de la Esperanza y la Alegría organiza el Hotel Miguel Ángel de Madrid. Comprometidos contra la pobreza y con la acción directa sobre los peligros que acechan a la mujer y los niños en todo el mundo, esta organización sin ánimo de lucro lleva 10 años trabajando en la India, África, América Latina y, por su puesto, en España.
Inspirada bajo los principios espirituales de la Madre Teresa de Calcuta, se nutre de un voluntariado cuya entrega está marcada por los principios del amor y la solidaridad hacia el prójimo. Entre sus miembros, se encuentran personas como María Moreno, presidenta de la fundación, Amelia D'Aubarede, Concepción Tallada, Enrique Ybarra e Ybarra o María Antonia Viadero. Ninguno de ellos quiso perderse el pasado fin de semana la oportunidad de participar en esta fiesta solidaria en la que la alegría pudo sentirse en cada rincón.
Animados por las danzas étnicas del grupo Dance Troupe, de Sohini Moshka, todos los que se acercaron hasta el mercadillo pudieron encontrar productos exóticos de la India y del Oriente junto con productos gourmet, delicatessen, objetos decorativos, moda o los conocidos tocados de Tutoque, que además presentaron una extensa colección de collares, broches y diademas.
No faltaron a la cita fieles al proyecto como Rosalba Cantero, Iñaki Oribe, la duquesa de Amalfi, Eduardo Gutiérrez Saénz de Buruaga, embajador de España, Concha Marina, Susana Martín, Cristina González, Michi Primo de Rivera, María Jesús Arenillas, Cristina Morales-Arce, Carmen del Rosal, la marquesa de Ahumada, Isabel Lapetra Churruca o los amigos Vicente Figaredo, Aurora San Martín y Victoria González.
Con los fondos recaudados, esta fundación continuará trabajando sobre las áreas más desprotegidas en los países donde desarrollan sus acciones. Hogares, colegios, talleres de oficios, centros de rehabilitación y orfanatos son algunos de los proyectos que han conseguido llevar a cabo. Siempre, gracias a la solidaridad de quienes participan en ellos «para que la educación se convierta en el futuro real de estos pueblos marginados.»





