El enésimo episodio de «publicidad parasitaria» con la figura del Papa superaba las normas de lo aceptable, y el Vaticano estudiaba acciones legales contra la empresa de moda italiana que colgó ayer en el Puente Sant’Ángelo de Roma un gran fotomontaje de Benedicto XVI besando en la boca al imán de la mezquita de Al-Azhar en El Cairo. La campaña publicitaria de Benetton, conocida por sus provocadoras campañas, incluía otros besos igualmente falsos entre Barack Obama y Hugo Chávez; Angela Merkel y Nicolas Sarkozy; Benjamin Netanyahu y Mahmoud Abbas... Poco después de conocerse la advertencia vaticana, la empresa anunciaba que retiraba el anuncio del Papa.
El portavoz del Vaticano, Federico Lombardi, había denunciado la burda manipulación y dejó claro que se trataba «de una grave falta de respeto al Papa, una ofensa a los sentimientos de los fieles y una violación del respeto a las personas para llamar la atención mediante la provocación».






