Los agentes de las UIP exponen en una tensa y larga asamblea las vejaciones del 15-M
El complejo policial de Moratalaz fue escenario el jueves de una larga y tensa asamblea de agentes «antidisturbios». Trescientos integrantes de las Unidades de Intervención Policial (UIP) expusieron su hartazgo de las vejaciones a las que son sometidos por los «indignados» y las directrices políticas que reciben desde la Delegación del Gobierno.
Convocados por los sindicatos UFP, CEP y SPP, los policías fueron explicando las situaciones que deben afrontar en el día a día. «Estamos cansados de que se vulnere nuestro trabajo. No nos dejan identificar ni proponer para sanciones a esta gente; desde el Gobierno nos dicen que no podemos tocarles. Nos utilizan como muñecos políticamente. Si nos están convocando a las concentraciones para no hacer nada, mejor que no nos lleven», se quejan desde la CEP. La UFP incide en que «en estos cinco meses, los “antidisturbios” están sufriendo jornadas maratonianas de hasta 20 horas diarias, ponen dinero de su bolsillo para comer y se lo abonan cuatro meses más tarde». Y lo peor es que no paran de recibir insultos, agresiones físicas y todo tipo de menosprecios.
En el foro policial del jueves, que duró tres horas y media, salieron a la luz testimonios de agentes que han tenido que soportar cómo ultras fumaban droga en sus propias narices, sin poder siquiera multarlos o identificarlos, como ocurriría con cualquier otro ciudadano. «Pinchan las ruedas de los vehículos policiales, hacen pintadas en los furgones, se mean junto a nosotros, cuelgan fotos de policías en las redes sociales. La Policía sí que está indignada», se quejan estos sindicatos. «En cambio, si hay una concentración ante la Embajada de Libia, tenemos que identificar a quienes se exalten, pero, ante los indignados, la consigna política es permisividad y permisividad». Los mandos policiales, aseguran, también echan humo.



