Ciencia

Ciencia

Antonio Fontana «La verdad está tan distorsionada por la ficción que parece mentira»

Compartir

«Con nombres de calles como Ancha del Carmen, Estrecha del Carmen, Pasillo del Matadero, Plaza de Toros Vieja, Salitre, Cuarteles... ¿cómo no iba a convertirse el Perchel de Málaga en un territorio literario?»«En “Hostal Parisién” no hay tremendismo ni dramatismo; algo, por otra parte, tan andaluz»

Día 20/10/2011

Hostal Parisién¿es un plano detallado de la ciudad de la luz que es Málaga?

-Un plano detallado de mi infancia, más bien, y de las lecturas de juventud que, andando el tiempo, me convertirían en escritor. También es un mapa de Málaga, claro; pero de una Málaga que ya solo se puede visitar en el recuerdo.

-El barrio del Perchel es como su Macondo, su Celama, su Yoknapatawpha... ¿Qué queda de él?

-Un montón de fantasmas y cinco o seis nombres de calles: Ancha del Carmen, Estrecha del Carmen, Pasillo del Matadero, Plaza de Toros Vieja, Salitre, Cuarteles... Con nombres así, ¿cómo no iba a convertirse el Perchel en un territorio literario?

-¿El jabón Minerva era ideal para lavar heridas?

-Eso cuentan los que lo probaron, yo no lo sé. La fábrica de aceites y jabones Minerva es uno de los fantasmas convocados en Hostal Parisién. Allí trabajó como químico mi abuelo paterno, de origen italiano; en sus dependencias vivió con mi abuela, recién llegados ambos a Málaga desde Génova; y allí nacieron mi padre y algunos de sus hermanos. La Minerva era el hogar de la familia.

-¿Volaban las pelusas por ese hostal?

-Solo existen en la mente trastornada de su dueña, una mujer a la que la enfermad le ha devorado la memoria. Como ella es incapaz de recordar, su hijo recuerda por y para ella esta saga familiar que es Hostal Parisién.

-Qué tiempos aquellos en los que los veraneantes llenaban Torremolinos de vida y de billetes del Banco de España.

-Primero llegaron los veraneantes, luego los extranjeros y el turismo en masa, y de aquel pueblecito de pescadores hoy no queda más que el nombre.

-El viaje al antiguo y entrañable Torremolinos no es el único de estas páginas.

-También visitamos el Madrid de la Guerra Civil; y antes, Génova durante la Gran Guerra. Espero que los lectores no se mareen con tantos viajes.

-Descuide. ¿Esta novela es su nerudiano «Confieso que he vivido»?

-No. Es mi particular «Confieso que he mentido»: en Hostal Parisiénhay más mentiras que verdades, más ficción que realidad. O será que la verdad está tan distorsionada por la ficción que parece mentira. En el fondo, he actuado como los calamares, soltando tinta a mi paso, desdibujándolo todo.

-«Hostal Parisién» es más luminosa que sus novelas anteriores, menos claustrofóbica.

-Sí, da la sensación de que no la haya escrito yo. Incluso tiene sentido del humor... Bueno, mis anteriores novelas también tenían sentido del humor, pero era un sentido del humor bastante peculiar: me temo que solo lo advertía yo. O sea, que lo mismo no tenían ninguna gracia. Pero Hostal Parisiénes distinta, sí.

-¿Me dice que no la reconoce como suya?

-Me cuesta. En esta ocasión no me he desmelenado, que es lo que me gusta, o me he desmelenado menos. Es como si hubiera llevado muy tirantes, muy sujetas, las riendas del relato, para que no se desbocara. Aquí no hay tremendismo ni dramatismo; algo, por otra parte, tan andaluz.

-¿Morimos sin saber cuándo morimos?

-Más nos vale. Si lo supiéramos, nos moriríamos antes. De la impresión.

-«Hostal Parisién» es novela con banda sonora.

-A cargo de Nancy LaMott, una cantante norteamericana que murió demasiado pronto y dejó demasiados discos sin grabar. El álbum Listen to My Heart, al que pertenece la canción que da unidad a la novela, Not exactly Paris, es de 1995, pero yo he querido adelantarlo en el tiempo y trasladarlo a los años sesenta. Un pecadillo que me apresuro a confesar, antes de que alguien levante la mano y me señale con el dedo.

-¿El olor del mar nunca se despega de uno?

-Es curioso, sí: hay días en que Madrid huele a mar, o eso me parece. Algún golpe en la cabeza me habré debido de dar, seguro.

BLANCA

TORQUEMADA

VIRGINIA

RÓDENAS

  • Compartir

publicidad
Un sorprendente descubrimiento realizado por científicos de la Universidad de Maryland podría confirmar la teoría, según la cual la Tierra es un único y enorme organismo viviente
National Geographic
Descubren los restos de un sacrificio humano cerca de una pirámide en Perú

Descubren los restos de un sacrificio humano cerca de una pirámide en Perú

Aparecen en el norte de Perú los restos de un ritual, que incluyen decapitaciones y copas de cerveza, cerca de una pirámide anterior a la época inca.   En agosto se descubrieron los primeros ...
Unas tablas astronómicas del siglo IX, pintadas en las paredes de una casa en un yacimiento de Guatemala, describen el ciclo de la Luna y los planetas mucho más allá de 2012

Copyright © ABC Periódico Electrónico S.L.U.